Si hay un sitio en el que te están mirando de reojo mientras finges que no te importa, ese sitio es esa red social donde todo el mundo sonríe sin motivo. Te haces el interesante, como si no fuera contigo, pero sabes que estás más pendiente que cualquiera. Es un escaparate tan potente que ya no sirve con subir la foto del café con tostada y esperar una lluvia de likes. No, colega, esto va de saber jugar. Vamos a lo importante.
Lo que no te han contado del postureo con estrategia
Hay dos tipos de personas en esa red: las que se pierden entre filtros y hashtags rancios… y las que lo petan. Estas últimas no tienen más talento que tú, solo saben cómo usar esa herramienta con cabeza.
La visibilidad ya no es opcional, es el primer paso para vender más, conectar mejor y diferenciarte. Si piensas que eso de los reels, las historias o los carruseles es cosa de influencers adolescentes, vas tarde. Porque ya hay panaderos, psicólogos, fontaneros, entrenadores y abogados que están ganando dinerito publicando contenido cada semana sin parecer vendedores pesados.
Y sí, saben usar palabras clave de larga cola, una bio seductora y contenidos imantados… justo lo que tú podrías estar haciendo ahora mismo para darle vidilla a tu negocio y dejar de acumular polvo digital.
Las tripas del algoritmo, sin tecnicismos, sin cuentos
Te han engañado mucho con eso del algoritmo. Que si cambia cada mes, que si nadie lo entiende… mentira. Lo que le interesa es que la gente se quede más tiempo dentro. ¿Solución? Crea contenido que enganche en los primeros 3 segundos. Así, tal cual.
Olvida los textos planos o las fotos de catálogo. Usa vídeos, cuenta historias, haz bromas, lanza preguntas provocadoras… Habla como hablas, pero con intención. Y sobre todo, no hables solo de ti. A nadie le interesa tu producto; les interesa qué problema les resuelve. Conecta ahí, y verás cómo ese perfil que ahora está más muerto que tu cactus empieza a respirar otra vez.
Échale un ojo a este vídeo que lo explica de una forma directa, con un ejemplo que podrías aplicar tú desde hoy:
Pequeños cambios, resultados grandes
Empieza por la puerta de entrada: tu biografía. Conviértela en una bomba de claridad. ¿Quién eres? ¿Qué haces? ¿Para quién? ¿Y qué quieres que hagan cuando lleguen a tu perfil?
Luego currarte una estrategia de contenidos: algo tan sencillo como pensar 4 temáticas que te interesan y que interesen a tus clientes, y publicarlas con una frecuencia decente. Ah, y deja de obsesionarte con los “me gusta”. Los mensajes privados y los comentarios son mucho más valiosos, porque ahí está la decisión de compra.
Y si tienes dudas con todo esto, puedes echar un vistazo a los recursos oficiales de la propia plataforma, que aunque parezca mentira, dan pistas valiosas si sabes leer entre líneas.
Por cierto, si no sabes por dónde meterle mano, hay gente que ya ayuda a comercios de barrio, marcas personales y autónomos a plantarse con fuerza allí dentro. No necesitas ni bailar ni hacer el payaso, solo tener una voz propia y una estrategia con dos dedos de frente.
¿A qué esperas para moverte? El mundo no se va a parar hasta que tú lo entiendas.
¿Tienes un negocio local y quieres empezar con buen pie?
Pues te lo pongo fácil: trabajo con emprendedores que no quieren posturear, sino usar Instagram (sí, lo he dicho) para atraer a sus vecinos, a sus vecinos de ciudad y a los de fuera que quieren encontrarles. Si quieres ayuda para que tu perfil empiece a hablar bien de ti, sin vergüenzas ni humo, escríbeme.
Nos tomamos un café (real, no virtual) y te explico cómo puedes ponerte en marcha sin volverte loco, y sin hacer el ridículo ahí dentro.
Hoy tu competencia te lleva varios reels de ventaja… pero eso, si quieres, se acaba mañana.
