Estás tan tranquilo, navegando, buscando algo o intentando hacer una compra importante… y de pronto, ¡zas! Pantallazo con un mensaje absurdo, incomprensible, y encima sin número de error. Así no hay cuerpo que aguante. Te ha salido el temido «Error de petición (código: N/A)» y casi te dan ganas de tirarle el café al teclado.
No te preocupes. No estás solo. Esto le ha sucedido a más de uno, y si estás aquí es porque quieres dejar de mirar esa pantalla como si fuera un jeroglífico egipcio. Vamos al lío. Aquí te explico de forma directa, sin tecnicismos ni cuentos, por qué aparece ese maldito error y qué puedes hacer para solucionarlo.
La trastienda del error: qué hay detrás del «Código: N/A»
Cuando un navegador lanza un error de petición sin código específico, lo que está haciendo en realidad es reconocer que algo ha salido mal pero no tiene ni idea de qué ha sido. Vamos, como cuando te preguntas «¿Qué he hecho yo ahora?» y no tienes ni pista. Es muy frecuente en sistemas donde la comunicación entre cliente y servidor se rompe antes de tiempo.
¿Causas posibles? Un millón. Pero aquí van las más típicas, y alguna que otra sorpresita:
- Problemas de conexión a Internet, sin más. Esa WiFi de chichinabo que se cae cuando le da la gana.
- Una petición HTTP mal formateada.
- El servidor al que estás intentando acceder está caído, saturado o mal configurado.
- Tienes algún plugin o extensión estropeando la fiesta. Sobre todo en navegadores como Chrome o Firefox…
- Una redirección mal hecha. Vamos, que el enlace que has pinchado hace un bucle sin fin y tu navegador decide plantarse.
La cuestión importante es que esto no es un error «por tu culpa», sino más bien una mezcla entre mala suerte, mala conexión y que la informática a veces se comporta como una tostadora rebelde.
No te líes: soluciones simples pero que funcionan
Vale, el error está ahí. Pero no vamos a llorar, vamos a arreglarlo. ¿Y sabes qué? No necesitas ser técnico de Silicon Valley para solucionarlo. Aquí van varios métodos que suelen funcionar:
- Refresca la página. Parece una tontería, pero más del 30% de estos errores se arreglan con F5. Tal cual.
- Borra la caché del navegador. La mayoría almacena datos antiguos que acaban interfiriendo. Entra en Ajustes > Privacidad y tira a la basura esa caché rancia.
- Desactiva extensiones. Alguna de ellas te está boicoteando… prueba a abrir la página en modo incógnito y compara.
- Prueba desde otro navegador o dispositivo. Si el error persiste, ya sabes que no es cosa tuya: alguien del otro lado ha metido la pata.
- Contacta con el administrador de la web. Suena obvio, pero pocos lo hacen. A veces ni saben que su sitio está fallando.
¿Te suena a chino? Mira este vídeo y lo entenderás en dos minutos
Para los que prefieren ver antes que leer, aquí tienes un vídeo explicativo como Dios manda.
Así, paso a paso, verás cómo funciona este tipo de errores y por qué deberías dejar de sufrirlo con resignación estoica.
Conclusión: no estamos en Matrix, pero casi
El mundo digital tiene sus reglas, sus errores raros y sus mensajes crípticos. Pero si aprendes a entender esas señales que te lanza el navegador (por raras que sean), podrás moverte con más tranquilidad. Y si tú eres de los que tienen una web y no quieres que tus visitantes se topen con este tipo de errores chapuceros… más te vale ponerte las pilas.
Por cierto, si esto te ha pasado en tu propia página y no quieres seguir perdiendo tráfico, te digo una cosa: llámame. Soy de cerca, trato personalizado, nada de bots ni formularios eternos, y te lo dejo fino filipino. Como tiene que ser.
Pon a punto tu sitio y deja que tus visitantes disfruten de una experiencia sin errores misteriosos. Aquí tienes más info oficial (por si eres de leer hasta el final).
¿Estás harto de estos rollos técnicos? Escríbeme y lo dejamos niquelado.
