Sácale partido a tu escaparate sin que parezca que estás vendiendo algo

Ya no basta con poner una buena cara o tener el producto más top del mercado… Si no estás donde está la gente, te estás quedando fuera. Y si lo estás y no llamas la atención en condiciones, igual te daba quedarte tomando café. El escaparate ahora está en tu móvil, y más concretamente en esa app que todos abrimos incluso antes del primer café. Sí, esa misma.

La diferencia entre estar y estar bien

No vale simplemente con tener perfil, subir la típica foto de producto con cuatro filtros cutres y escribir frases tan genéricas que ni tú mismo entiendes. Eso no emociona, no engancha, no mueve a nadie a hacer clic. ¿Sabes qué mueve? Que cuentes lo que hay detrás, que muestres cómo lo haces, que te atrevas a decir lo que otros callan. Que piques la curiosidad, que hables a las personas, no a una masa que ni te sigue ni te importa.

Por eso, si estás cansado de subir contenido y sentir que gritas en una habitación vacía, empieza por mirarlo desde fuera. ¿Tú seguirías tu cuenta? ¿O te parece otro más de los cientos que hacen lo mismo? El buen contenido no es el más bonito, es el que más conecta. Y para conectar, amigo, hay que decir verdades.

Aprende a contar tu historia sin parecer un manual de instrucciones

No te líes con tecnicismos que solo entiende tu madre (y porque le das la charla cada domingo), ni escribas como si fueras la Wikipedia con zapatos. La gente quiere historias que les resuenen, que les hagan parar el dedo cuando están haciendo scroll. Y ahí es donde tú, si lo haces bien, puedes marcar la diferencia.

Además, no estás solo en esto. Hay muchas herramientas y recursos que puedes usar para aprender a hacerlo mejor. Por ejemplo, puedes echar un ojo al centro de ayuda oficial para empresas, donde te cuentan todo lo que necesitas saber sin rodeos. Pero sobre todo, escucha. A tu audiencia, a tus seguidores, a los que te dejan un comentario. Eso es lo que más pistas te va a dar sobre lo que funciona y lo que no.

Dale potencia a tu escaparate digital sin pedir permiso

Esto no va de rogar que te presten atención. Va de ganártela. Sube vídeos, habla como si tuvieras al cliente delante, mira a cámara y habla con el estómago, no desde el guion. Que se note que sabes lo que haces y que lo haces con ganas. Y si no sabes por dónde empezar, aquí tienes una muestra que lo dice todo sin decir nada:

Como ves, con actitud y un poco de gracia se puede decir más que con un texto larguísimo. Y eso es justamente lo que necesitas si quieres que tu presencia online sirva para algo más que para decir «aquí estoy».

Otra fuente que puede serte útil si quieres meter turbo a tu proyección online es esta web principal del servicio, donde hay bastante material para pillarle el truco a todo esto.

Ah, y un último consejo: deja de pensar que esto solo funciona en grandes ciudades o para marcas enormes. Cada día hay más empresas pequeñas, locales, que se están comiendo el mercado porque entienden cómo llegar y tocar la fibra. El tamaño no importa, amigo. Lo que importa es el mensaje.

¿Vives cerca? Pues es tu momento

Ya basta de hacer fotos a medias, de frases neutras y de estrategias de «a ver si hay suerte». Lo que realmente te pone en el mapa es tener una voz clara, un enfoque directo y unas ganas tremendas de mostrar lo que haces sin filtro.

Si estás por aquí, cerca de donde tenemos el tinglado montado, y quieres darle una vuelta bien dada a tu presencia en internet, escríbenos. Que igual no somos los más monos ni los más pijos, pero lo que hacemos, lo hacemos muy bien. Y eso, al final, es lo que más vende.

Nos leemos.

Deja un comentario

Tu dirección de correo electrónico no será publicada. Los campos obligatorios están marcados con *

Scroll al inicio