Quien no sabe contar historias, se queda solo en la foto

Si crees que subir una imagen bonita es suficiente para destacar en las redes sociales, mejor cierra la persiana y busca otra cosa. Hoy nadie consume contenido, la gente consume emociones. Las redes ya no son lo que eran, y si no te has dado cuenta todavía, tal vez sea hora de ponerte al día. Aquí va un repaso crudo, directo y sin azúcar de cómo usar esa plaza pública moderna para que te escuchen, y no te arrinconen en un scroll infinito.

De postureo está lleno el cementerio digital

Una taza de café sobre una mesa de madera, una frase inspiradora y una foto con filtro cálido. Clichés. Si quieres que la gente se quede contigo más de tres segundos, necesitas algo más que estética. Crea historias que rasquen, que troleen un poco, que incomoden incluso. Las cuentas que crecen hoy son las que conectan de verdad, las que tienen una opinión, una herida o una victoria que contarte.

Los algoritmos quieren que seas adictivo. Si consigues que la persona haga clic en tu perfil, no pases el examen con un CV de selfies y frases neutras. Cuéntale el detrás de cámara, el error garrafal, la anécdota que casi no cuentas. Y si vendes, no vendas. Emociónate primero tú y luego emociona al otro. Se trata de conversarte hacia la acción, no de empujarte a ella.

La vulnerabilidad vende, pero solo si es de verdad

No hay nada como ver a alguien romperse un poco para empezar a creer en él. Mostrar los entresijos de tu trabajo, tus aprendizajes embarrados, tus comienzos torpes… eso es lo que engancha. El truco está en hacerlo bien contado, sin dramatismos vacíos ni postureo emocional. La autenticidad se nota a leguas.

¿Quieres un ejemplo de cómo hacerlo con gracia y sin perder el norte? Echa un vistazo directamente aquí abajo:

Ese vídeo no va solo de mostrar, va de decir algo. De tener una voz propia y no sonar como una copia barata de otras mil cuentas más. Esa es la diferencia entre sumar likes y sumar clientes.

Haz que te encuentren los que aún no saben que te buscan

El truco no está en usar mil hashtags ni en perseguir tendencias. Está en entender qué quiere tu público ideal mientras está en el váter, en el metro o en su descanso de diez minutos. Si te da por ayudarles a resolver una pregunta que ni sabían que tenían, lo tendrás de tu parte. La clave es aparecer en su recorrido sin hacerte pesado, como ese amigo que siempre sabe en qué momento hablar. O callar.

Y ojo, que si no conoces aún todas las posibilidades reales del entramado de herramientas de Meta, igual te estás perdiendo la parte buena del juego. Están ahí para que las exprimas como un limón. No para que te den miedo.

Contar bien es vender mejor. Y si tu contenido no mueve emociones, no mueve euros. Así de simple. Y vender no es colar, es dejar claro que tienes algo que vale la pena elegir. Ahora, tú decides si te haces escuchar. O si prefieres ser uno más que flota en el silencio del scroll infinito.

¿Tienes un negocio local y no sabes cómo hacer que destaque en redes? Ponte en contacto con nosotros hoy. No vendemos humo. Encendemos mechas. Y si no estás en condiciones de contar algo que despierte interés, bueno… tenemos un café fuerte esperándote y un plan que sí funciona.

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