Que no te vea tu competencia haciéndolo mal

¿Te has parado a pensar por qué hay perfiles que lo petan y otros que parecen una fiesta sin invitados? Lo ves claro, pero como que escuece. Y no es que tú no tengas buen contenido… es que nadie lo ve. Así que vamos a hablar claro, porque de eso va esto. Aquí no tenemos tiempo para palabras bonitas si no van directas a la cartera o, en su defecto, al botón de seguir.

El escaparate donde todo el mundo mira

¿De verdad crees que basta con subir una foto con un filtro cuqui y un texto tipo ‘lunes otra vez’? Te lo digo con cariño: eso ya no cuela. La visibilidad sin estrategia es como echar pan de molde al océano. ¡Desaparece!

Cuando alguien se topa con tu perfil, tienes escasos tres segundos para seducir. Así que más te vale que lo que vea sea claro, potente y, sobre todo, que diga «vale, aquí hay algo distinto».

La gente no sigue cuentas. La gente se engancha a historias, a ideas que despiertan algo. A perfiles que no suenan como un folleto comercial. Hazte un favor y sal del rebaño. No necesitas más vídeos bailando, necesitas contenido con mala leche. Del que se queda marcado.

Tu feed no es un álbum de recuerdos, es un gancho

Si sigues subiendo lo que a ti te parece bonito, pero a nadie le interesa, seguirás tan invisible como hasta ahora. Lo duro es aceptarlo, pero lo peor es no hacer nada. Un perfil con potencial es uno que convierte. Que hace que la gente comente, comparta… que se acerque a ti con esa frase mágica: “te he visto en Insta”.

No hablo solo de estética. Hablo de ser coherente con tu voz. Si eres cañero, que se note. Si eres directo, que duela un poco. Y si eres bueno en lo tuyo, que nadie lo dude. La confianza no se mendiga, se transmite. Y eso, sí, entra por los ojos.

Te dejo este enlace oficial de ayuda de Instagram por si quieres meterte en harina con sus herramientas más allá de subir selfis.

Ya no se trata de mostrar, se trata de provocar

Cada publicación que haces debería tener un objetivo distinto: atraer, conectar o vender. Si no estás midiendo eso, estás dando palos de ciego. Los buenos resultados no vienen del azar, vienen de saber qué estás haciendo y por qué.

Hay una trampa en querer parecer perfecto. La gente ya está de eso hasta las cejas. Lo que hay que mostrar es la verdad, pero bien contada. Contenido que pinche, que despierte, que moleste si hace falta, porque ahí está la magia. Cuando algo molesta, se comparte. Así que ya sabes.

Y si quieres ver ejemplos de lo que funciona (y muy bien), échale un ojo a este otro blog oficial de Instagram, donde van soltando perlas de esas que nadie lee, pero todos comentan después.

Ahora te toca a ti mover ficha. Ya sabes que no llega antes el mejor, sino el que se mueve más rápido.

¿Tienes un negocio local? Entonces no te lo pienses más. Deja de improvisar y empieza a trabajar tu presencia como si tuvieras un escaparate en plena calle principal. Porque lo tienes. Solo que todavía nadie se ha parado a mirar. Si no sabes por dónde empezar, contáctame. Trabajo solo con valientes que no quieren pasar desapercibidos. ¿Eres tú uno de ellos?

Deja un comentario

Tu dirección de correo electrónico no será publicada. Los campos obligatorios están marcados con *

Scroll al inicio