Hay pocas cosas más desesperantes que ir con el coche dando vueltas como un tonto, mirando portales, contando números, preguntándote si ese callejón también se considera calle o es un error de la vida. Y si encima tienes prisa, ya ni te cuento. Te haces mayor veinte veces en media hora.
Y entonces alguien te dice: «Pero, ¿no has mirado en ese mapa que lo encuentra todo?». Y tú lo sabes. Lo sabes perfectamente. Pero por alguna razón has olvidado lo que hoy en día parece una trampa legal para la ignorancia: el acceso a mapas interactivos con ubicaciones detalladas.
Cómo no perder el tiempo buscando lo evidente
La mayoría vivimos con un dispositivo en el bolsillo que podría guiarnos al mismísimo centro del universo si le diese la gana. Sin embargo, seguimos preguntando a transeúntes despistados, señalamos mal las calles y acabamos en la tienda de colchones cuando buscábamos una zapatería.
Y todo por no usar, como Dios manda, un sistema de geolocalización con imágenes reales y rutas precisas. Estoy hablando de esa herramienta donde puedes:
- Ver tu propio barrio desde arriba y flipar con el coche de tu suegra en doble fila.
- Planificar una ruta sin la voz metálica de alguien gritándote «¡gira a la derecha!» cuando vas recto.
- Descubrir si ese restaurante que te han recomendado de tapas es real… o una invención con fotos de stock.
Y por si eso no fuese suficiente, ahora es posible incrustar mapas en cualquier web, así que ni siquiera tienes que abrir cien pestañas. Todo lo tienes debajo de la nariz… o de la pantalla, mejor dicho.
La ubicación lo es todo (y no sólo en el amor y los negocios)
Si tienes un negocio local y aún no apareces bien situado en estas herramientas gratuitas, tenemos un problema. Gordo. Uno de los grandes. Porque no importa lo mucho que te curres la fachada o lo bien que huela tu pan recién hecho. Si la gente no puede encontrarte, estás vendiendo humo a clientes que nunca llegarán.
No cuesta nada. Solo necesitas un poco de maña, rellenar tu ficha correctamente, marcar tu horario, y dejar que la gente te vea, te lea y llegue. Sin confusiones. Sin dar vueltas. Sin perder clientes en la rotonda de al lado.
Por cierto, si quieres ver cómo se muestra una ubicación concreta, te dejo aquí un ejemplo. Pincha, explora o simplemente sueña con que un día alguien busque tu negocio… y lo encuentre tan fácil como esto:
El mapa no lo resuelve todo, pero casi
¿Quieres ir de viaje y calcular cuánto vas a tardar sin exponerte al tráfico de camiones? ¿Necesitas saber si hay un cajero a menos de diez metros de esa cafetería con Wi-Fi? ¿Te apetece cotillear cómo es la fachada del hotel antes de pagar? No hay problema. Todo depende de para qué y cuánto lo sepas exprimir.
Y no, no hace falta ser ingeniero aeroespacial para sacarle partido. Solo un poco de curiosidad, una conexión decente y pulsar el icono adecuado.
Además, puedes usar asistencia técnica oficial si eres de los que se lía entre el zoom y la brújula. Nunca está de más echar un ojo.
Por si tienes dudas sobre cuánto puedes mejorar la experiencia de tus clientes, te recomiendo este sitio oficial donde lo explican sin florituras, pero con datos reales. Y de esos que enganchan.
Y si tienes un local… no seas invisible
Escúchame bien: si tienes un comercio, una panadería, un taller, incluso una simple oficina donde recibes visitas, necesitas estar bien puesto en el mapa. Literalmente.
No se trata de ser el más moderno del barrio. Se trata de ser encontrado. Rápido, sin rodeos, y con una buena impresión desde el primer clic. Optimizar tu presencia en la red con mapas interactivos es una de esas cosas que pueden marcar la diferencia entre llenar tu agenda o quedarte mirando la puerta en blanco.
Así que si te has perdido alguna vez y has terminado cruzado de brazos porque el sitio no aparece como debería… imagina lo que hacen tus clientes contigo.
Llámanos, o mejor aún, ven a vernos. Pero esta vez, sigue el mapa. Lo hemos dejado bien clarito para que no te pierdas. Que ya está bien de preguntar por ahí cuando tienes la tecnología en la palma de la mano.
