No se trata de gustar, se trata de impactar

Dicen que todo entra por los ojos, pero en las redes todo entra por el pulgar. Esa maldita y bendita costumbre de pasar el dedo como si nos fuera la vida en ello. Lo ves todo y no retienes nada. Pero, ¿qué pasa cuando algo te detiene el dedo? ¿Cuando te hace quedarte más de dos segundos? Ojo, que eso en el mundo digital es como invitarte a un cortado sin pedirlo. Magia pura.

Haz que el pulgar dude

Esa es la clave: que el pulgar se detenga. Si vendes, si creas, si te comunicas… da igual. El tema es que la gente pare, mire y diga «espera, ¿esto qué c*** es?». Y eso es lo que separa a los que están gritando desde la parte baja del escenario de los que tienen el foco en la cara.

El algoritmo no es tu enemigo, es tu ex: te conoce mejor de lo que tú quisieras, sabe lo que te gusta y no le da miedo mostrarte cosas que te ponen a prueba. Si entiendes eso, puedes empezar a jugar en serio.

Pilla esto: lo visual manda, pero lo emocional arrasa

Podrás tener una imagen perfecta, retocada hasta la ceja si quieres… que si no cuenta una buena historia, no te comes ni los likes de tu prima.

Un día subes una foto con todos los filtros del mundo, y tiene más frío que una reunión de vecinos. Otro día sueltas una frase que parece escrita desde un atasco y lo peta. ¿Por qué? Porque lo importante no es solo lo que subes, sino cómo haces sentir a quien lo ve.

Y ahora viene lo grueso. Dale al play sin miedo:

Eso, eso es lo que te digo. No va de postureo, va de presencia. De saber estar en el sitio adecuado, con las palabras justas y el tono que hace que quien te vea diga «yo a este le sigo».

¿Quieres resultados sin tener que bailar en bañador?

Pues igual lo del bañador no te hace falta, pero sí entender cómo contar tu historia sin sonar como otro clon más. En esto de las redes no gana el que más grita, sino el que más conecta. Esa es la jugada maestra.

Si estás empezando o te sientes más perdido que un bizco mirando por un caleidoscopio, tranquilo. Puedes empezar por leer recursos como la propia guía de Instagram para empresas, donde explican todo con peras y manzanas para que tú solo tengas que elegir la fruta.

Y si ya estás subiendo contenido pero no ves ni la luz del botón de like, sería buena idea que le echaras un vistazo a esta estrategia de marketing en Instagram, para ver si estás disparando con balas de verdad o solo con ruido.

Hay vida más allá del selfie frente al espejo, créeme. Hay autenticidad, hay mensaje, y hay sobre todo estrategia. Porque sí, las cosas buenas emocionan, pero las que venden… esas se planifican.

Y ahora, si tienes un negocio local, si vendes algo, si eres autónomo, emprendedor o artista de los buenos… deja de mirar cómo otros se llevan el pastel. Yo te puedo ayudar a que tu mensaje no solo guste, sino que mueva a la gente. Que no se trata solo de seguidores, se trata de clientes, de pedidos, de llenar la agenda.

Contacta conmigo. Estoy cerca, soy real y curro para que tú vendas más.

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