¿Te has fijado en esa persona que sube una historia y al minuto tiene el doble de reacciones que tú en todo el mes? Seguro que sí porque esas cosas escuecen un poco… Pero aquí entre tú y yo: eso no pasa por arte de magia ni por tener un rostro angelical. El truco, querido lector, está en entender cómo funcionan las redes. Y hoy vamos a desmenuzarlo como si fuera un jamón del bueno, lonchita a lonchita.
¿Tienes perfil pero no resultados? Bienvenido al club…
Hay miles como tú. Abres la app, pulsas el más para subir una foto/editas el vídeo con toda la ilusión, eliges un filtro que ni el mejor barista con su cafecito y… nada. Las visitas caen como chaparrones en agosto: pocas, inesperadas y sin aviso. Pero tranqui, no es que tu contenido sea malo, lo que pasa es que estás hablando en un idioma que el algoritmo ni entiende ni quiere entender.
Para que te empiece a ir bien en este mundo bipolar de las redes, tienes que hacer tres cosas antes de comerte la cabeza:
- Conectar con la gente de verdad, los de carne y hueso, no los bots o tus cinco colegas que te dan like sí o sí.
- Publicar con intención, dejar de poner por poner y entender que cada post tiene que hacer algo: entretener, emocionar o enseñar.
- Aprovechar el boom del contenido visual calidad-pro (nada de vídeos en el coche tomados con una mano mientras conduces, que nos conocemos…).
¿Y cómo se hace todo esto? Pues con estrategia, constancia y sabiendo quién quieres que te vea.
Esto no va de postureo, va de conexión
Muchos creen que posicionarse en redes sociales es soltar frases motivadoras sobre fondo rosa pastel y ¡hala! likes por doquier. Pero no. Tienes que hablar como habla tu cliente, como habla tu colega de toda la vida. Menos «te invito a descubrir mi producto» y más «esto te va a venir de perlas porque sé el lío que tienes con…».
Aprende a echarle un vistazo a lo que hacen los grandes, sí, pero no para copiarles, sino para descubrir qué mueve a su comunidad. Cosas sencillas: preguntar, provocar, mostrar los entresijos de tu negocio, ese día que no salió nada bien pero aprendiste algo importante. Eso es lo que engancha y te pone en el radar de verdad.
Otro punto importante es entender lo que hoy tira para adelante: los Reels. Y si quieres ver un ejemplo que te puede abrir mucho los ojos sobre cómo enganchar al personal con algo sencillo pero bien presentado, échale un vistazo a este vídeo. Dale al play directamente desde aquí, que no hace falta que te muevas del sofá:
Las herramientas también existen para ti
No necesitas gastarte un dineral en campañas de publicidad o en un equipo de grabación como si fueras a grabar el final de temporada de tu serie favorita. Hay recursos top que puedes empezar a usar desde ya, como Instagram para empresas, que te permite entender qué contenidos están funcionando y dónde puedes mejorar.
El objetivo final es alcanzar visibilidad con autenticidad, sin vender humo, y que cuando un posible cliente aterrice en tu perfil diga: «¡Vaya! Este tío/tía sabe de lo que habla». Y eso, créeme, te abre puertas, te trae mensajes de «oye, ¿hacéis presupuestos?», y te pone donde deberías estar: en la cabeza de tu cliente ideal.
¿Y si necesitas ayuda externa para que esto no se te haga bola? Mira herramientas como Later, que te dan la vida programando contenido y analizando resultados sin que te vuelvas loco cambiándote de app cada tres minutos.
Una cosa más: la mayoría abandona justo antes de que empiece la magia, así que que no te pase lo mismo. Constancia, prueba-error y mucho sentido común.
Hazlo desde cerca, hazlo con cabeza
No necesitas estar en la otra punta del mapa para empezar a trabajar tu presencia como dios manda. Si tienes un negocio local, estás de suerte. Puedes aprovechar la cercanía a tu favor, conectar con otros comercios, etiquetar ubicaciones concretas y hacer contenido más real y tangible.
¿Tienes una tienda, despacho, taller o bar? Empieza a mostrar tu día a día, lo que pasa de puertas para adentro. Eso genera cercanía y confianza. El marketing no es gritar más que los otros. Es que te escuchen porque lo que dices importa.
Y ahora que ya sabes por dónde empezar, haz que tu perfil no sea solo bonito, sino que sea útil. Muévete, crea, conecta… y si lo que necesitas es impulso o guía para no caminar solo en esta selva repleta de filtros, etiquetas y algoritmos, aquí nos tienes.
Llámanos, escríbenos o pásate a vernos. Somos de aquí, como tú. Y estamos deseando ayudarte a que dejes de ser invisible para convertirte en referente.
