No necesitas bailar para petarlo aquí dentro

¿Sabes cuánta gente hay dejándose la piel por arañar unos cuantos likes? Gente agotada de buscar fórmulas mágicas, trucos infalibles y estrategias con nombres rimbombantes. Pero lo que no saben es que esto va de otra historia. Va de conectar. De decir lo que los demás callan. Y de hacerlo aunque no pegue con el filtro rosado de la perfección digital.

Si no estás contando nada diferente, da igual lo que publiques

Te invitan a seguir plantillas, a repetir los mismos textos que llevan años rulando por ahí. Que si los mejores hashtags, que si sube a tal hora, que si repite este ritmo musical que está de moda. Vale. Pero ¿dónde estás tú ahí? Porque aquí dentro hay miles haciendo exactamente lo mismo. Y lo que engancha, lo que de verdad funciona, es lo que no se parece a nadie.

La gente entra en esta red buscando una chispa distinta. Da igual si vendes zapatillas, haces fotos o eres coach. Necesitan que les digas algo que les sacuda por dentro o les arranque una sonrisa de las que no se borran fácil. **No importa cuántos seguidores tengas**, lo que cuenta es cómo logras que se queden.

Tu historia contada como nadie la ha contado

¿Tienes una tienda local? ¿Te dedicas a los masajes, la jardinería o haces panes que huelen a infancia? Pues deja de mirar lo que hacen los grandes influencers, y empieza a compartir lo que sólo tú puedes contar. Nadie tiene tu perspectiva. Nadie tiene tus palabras. Esa es tu trinchera. Úsala a tu favor.

Piensa en esto: alguien está en el sofá con el móvil en la mano, dando scroll a toda pastilla. De repente ve una publicación rara. Distinta. Que parece que le está hablando solo a él. **Y se para**. Has captado su atención. Ahora queda lo mejor: hacer que se quede y quiera más. Por cierto, si necesitas ideas reales, sin florituras, este reel puede darte una pista bastante clara:

Menos postureo, más verdad

Olvídate de ponerte una careta cada vez que grabas o escribes. Aquí mandan los que se muestran sin filtros, los que cuentan las cosas como lo harían con un colega tomándose una caña. La autenticidad no pasa de moda, y más en estas plataformas que están tan llenas de ruido. Sé imperdonablemente tú. Aunque moleste. Aunque no guste. Porque es ahí donde está la fuerza.

Y si además lo haces bien, **puedes conseguir que te busquen fuera**. Que lleguen a ti por cómo hablas, por lo que transmites. Ya no tienes que perseguir clientes. Ellos te encuentran si lo haces con alma. Si dejas huella con cada publicación. Si consigues colarte en sus pensamientos como una melodía que no se pueden quitar de la cabeza.

Y si sigues queriendo excusas, puedes visitar su sitio oficial y seguir empapándote de teoría. Aunque ya te digo yo que todo empieza por bajarte del pedestal, hablar claro y tener un mensaje con alma propia.

¿Tienes un negocio cerca? ¿Ofreces algo que merece ser visto? Pues deja de esconderlo. Este es tu momento. Esta es tu ventana. Y si no sabes cómo empezar, empieza diciendo la verdad. Sin purpurina. Sin postureo. Y verás lo que pasa.

Deja un comentario

Tu dirección de correo electrónico no será publicada. Los campos obligatorios están marcados con *

Scroll al inicio