No es magia, es estrategia: cómo destacar sin vender tu alma al algoritmo

Seamos claros desde el minuto uno: no necesitas ser una celebrity ni sacarte fotos todos los días con cara de estreñimiento para que te vean en esa red social donde predomina la pose y el postureo. Lo que necesitas, aunque duela, es dejar de comportarte como un panoli digital y usar la cabeza. Sí, también en Instagram. Hoy te voy a contar cómo destacar sin morir en el intento, y sin tener un community manager pegado al culo.

Deja de gritar donde todos gritan

Instagram parece una verbena sin fin. Todo el mundo publicando lo mismo con las mismas plantillas robadas, los mismos bailes, las mismas frases de Paulo Coelho recicladas. ¿Resultado? Tu contenido pasa de largo más rápido que un político delante de una manifestación. La clave está en distinguirte. Y no, no hace falta que inventes la rueda. Basta con hablar claro, mostrar quién eres (de verdad), y sobre todo, dejar de mendigar likes como un perrito hambriento.

Tu primo publica más stories que trabajos ha tenido, y eso no le convierte en referente. Lo que convierte tu perfil en algo interesante es entender cómo funciona la plataforma y usarla a tu favor, no convertirte en su esclavo. Si tienes un negocio, o una marca personal, lo mínimo es que le hables claro a tu gente. Y para eso no necesitas filtros de gatito. Necesitas estrategia.

Contenido que vende sin parecer un mercadillo

Uno de los errores más absurdos que veo en cuentas de profesionales es pensar que por spamear sus servicios como quien lanza folletos desde un avión, van a convertir. A la gente no le interesa tu producto, le interesa cómo va a sentir después de tenerlo. Así que, en vez de decir «vendo esto», muestra cómo transforma, cómo ayuda, cómo salva tardes de miércoles sin propósito.

Usa los Reels con cabeza, cuenta historias que enganchen, usa ese texto debajo como si fuera el monólogo más brutal que has soltado en tu vida. Porque si no hace que se le encienda algo al que lo lee, mejor vete a darte un paseo. Y si no sabes cómo hacerlo, empieza por dejar de copiar a los gurús que hablan de métricas pero no llenan ni un curso gratis.

No todo es crecer, también hay que convertir

Los seguidores están sobrevalorados. Puedes tener 10.000 y vender menos que uno con 300 si no entiendes lo básico: esos numeritos no pagan facturas, las conversiones sí. Pregúntate esto: ¿quiero seguidores o quiero clientes? Porque no es lo mismo. Instagram para empresas puede ser un cohete para tu negocio, pero solo si lo pilotas tú, no si vas siguiendo sin criterio a quien grita más fuerte.

Haz que te contacten, que te pregunten, que quieran saber más. Publica menos y mejor. No llenes por llenar. Que cuando alguien entre en tu perfil diga «coño, esto es justo lo que estaba buscando». Eso no se consigue bailando cada trend de moda. Se consigue teniendo muy claro qué ofreces, a quién se lo ofreces, y por qué tendrían que elegirte a ti y no al otro que también hace masajes, vende café, da clases de inglés o pinta puertas a domicilio.

No estás aquí para entretener gallinas. Estás aquí para destacar, para dejar claro que si estás tú, no hace falta otro.

Llamado a la acción: Si estás en Alcalá de Henares y eres de los que quiere que su perfil en redes deje de dar vergüenza ajena, echa un vistazo a lo que hacemos en Alcala Creativo. Reconvertimos cuentas mediocres en imanes de clientes. Escríbenos cuando dejes de subir frases de motivación al tuntún y estés listo para comunicar de verdad.

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