Lo que nadie te cuenta sobre cómo petarlo en redes sin morir en el intento

La mayoría de la gente sigue pensando que las redes son solo postureo y vídeos de gatitos. Y sí, hay mucho de eso, para qué engañarnos. Pero también hay una puerta abierta a que te conozcan, a montar un tinglado que funcione y que deje de darte vergüenza enseñar la cuenta corriente. Porque si sabes moverte bien, si sabes dónde picar, puedes petarlo sin tener que convertirte en otro clon digital más. Hablemos de ello. Vamos a sacudirte un poco las neuronas.

¿Estás tú manejando tu perfil o el perfil te está manejando a ti?

Mira, lo primero es dejar claro que esto no va solo de subir selfies con buena luz. Las redes, y especialmente la de la camarita de colores, tienen más poder de influencia que muchos telediarios. El problema es que la mayoría actúa como pollos sin cabeza: que si una foto aquí, un hashtag allá, y venga a mendigar likes como si eso fuese comida.

Pero cuando le metes coco, estrategia, y sobre todo contenido auténtico y con veneno del bueno, la cosa cambia. Porque la gente no quiere ver más de lo mismo. Quieren que les hables directo, sin filtros cutres. Y ahí entra tu superpoder: ser tú y saber cómo mostrarlo.

¿Ejemplo? Este vídeo que lo está petando y que demuestra que si haces las cosas con chispa, se nota:

Los algoritmos no duermen, pero tú sí puedes bailarlos

Aquí va una verdad incómoda: el dichoso algoritmo no está en tu contra. Solo quiere gente que entretenga, que enganche, que aporte algo más que lo de siempre. Así que en vez de quejarte porque «la red ya no es lo que era», empieza a dar caña con contenido que roce la tendinitis en el dedo al hacer scroll.

Y para eso tienes que conocer bien a tu público. ¿Quiénes son? ¿Qué quieren? ¿Y por qué demonios aún no te están siguiendo?

La clave está en usar un lenguaje que no suene a robot ni a Mr. Wonderful empalagoso. Cuenta lo que haces, lo que vendes, lo que solucionas. Pero hazlo desde la tripa, sin sonar a folletito de marca blanca. Y si encima sabes manejar herramientas como las funciones de reels, historias con gancho o llamadas a la acción que no te dejan indiferente, ya vas por delante del 80% de tus competidores.

Una comunidad no se mide en números, se mide en fuego

Olvídate del ego. Ten muchos o pocos seguidores, lo que importa es que reaccionen. Que comenten. Que compartan tus cosas. Que se acuerden de ti cuando necesitan algo de lo que tú haces.

¿Cómo se logra eso? Con constancia, propósito y saber bien qué quieren oír de ti. No hace falta ser un gurú de la motivación. Basta con no ser aburrido. Y con entender que esto no es magia negra. Es presencia, es narrativa, es personalidad.

Por cierto, si quieres empaparte bien de cómo destacarte sin tener que venderle el alma al algoritmo, echa un ojo a lo que cuentan en el blog oficial de esta red visual. No te cambiará la vida, pero al menos sabrás las reglas del juego.

Y si vives cerca, si tienes un negocio local al que te gustaría darle el empujón definitivo usando redes sociales de manera creativa, aterriza por aquí…

¿Y si dejamos de perder el tiempo y empezamos a mover ficha de verdad?

Si estás harto de subir publicaciones que no ve ni tu gato y de campañas que ni tus primos comparten, igual es momento de cambiar de táctica. Soy experto en darle personalidad a las marcas, en que dejes de sonar como una copia barata de tus competidores y empieces a sonar como tú mismo (pero con más gracia).

Si tienes un negocio, si estás en esta tierra y quieres usar bien tus redes para hacer ruido del bueno… ponte en contacto. Toma café conmigo y me cuentas. Lo mismo salimos de ahí con ideas que te cambian el rumbo.

Yo pongo la estrategia y el café —tú pon las ganas.

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