Te han contado mil veces que si publico a las 7 de la tarde, que si usa hashtags que funcionen, que si pon una foto luminosa con sonrisa Profidén. Todo muy bonito, sí. Pero si tienes un negocio y quieres que la gente te compre, más te vale saber que las redes sociales no son un escaparate, son una conversación.
¿Y qué pasa si además hablamos de una red social donde compiten millones de miradas durante menos de dos segundos por una mini foto? Pues eso. Que si no haces algo diferente, estás muerto antes de empezar.
Deja de mendigar likes y empieza a contar algo con sentido
Mira, que pongas una foto de tu café con la espuma perfecta o de una reunión con “equipo increíble” está muy bien… si eres influencer de manual. Pero si tienes un negocio pequeño, si vendes servicios o si estás intentando destacar en medio del ruido, eso no te sirve de nada.
La gente solo para el scroll por dos razones: o se ríe o se identifica. Y para eso no necesitas ni cámara cara ni estudiar Comunicación Audiovisual. Solo necesitas hablar como una persona normal, de esas que no se tragan cuentos chinos y que tienen cosas que decir.
Una opción muy interesante es saber qué hacen otros que ya han conseguido resultados en su sector. Y aquí es donde este vídeo te va a dar una buena bofetada de inspiración:
¿Qué pasa cuando conectas con personas reales?
Pasa que la cosa cambia. Pasa que te escriben, pasa que preguntan, pasa que te compran. Porque no tienes una cuenta más, tienes una marca personal con alma. Y eso no se logra en un día, pero tampoco hace falta hipotecar tu vida haciéndolo.
Aquí van tres cosas que marcan la diferencia:
- Cuenta historias: la gente recuerda emociones, no gráficos con vistas al mar.
- Usa tus palabras: si vendes como hablas, la gente te entiende, confía y actúa.
- No tengas miedo: si tu competencia dice lo mismo que tú, ya has perdido. Rompe el molde, hombre.
También te digo una cosa, igual que pones el nombre de tu negocio en la puerta del local, deberías preocuparte de cómo se presenta tu perfil en redes. Esto no va solo de fotos, va de tu mensaje. De cómo lo dices. De lo que haces sentir.
Si quieres ideas sobre cómo trabajan otros negocios y marcas que sí han entendido el juego, échale un ojo aquí, que ahí tienes tela para inspirarte y ponerte manos a la obra.
Cómo usar esta red sin perder la cabeza ni el tiempo
Que sí, que hay mil tips de crecimiento, que si publica todos los días, que si Reels, que si Stories. Pero que no te lleven al huerto con tanto consejo, porque hay uno que vale por todos:
Publica contenido que podrías contarle a un cliente tomando un café. Así de simple.
¿Quieres hablar de cómo puedes ayudar con tu producto? Hazlo. ¿Te pasó algo trabajando con un cliente que salió bien —o mal— y tienes algo que enseñar? Perfecto. ¿Tienes una opinión rara y valiente sobre tu sector? Cuéntala. Porque si tú no lo haces, otro lo hará, y peor.
Lo que está claro es que si buscas atraer clientes desde redes sociales, primero tendrás que dejar de parecer uno más con un filtro bonito y empezar a ser tú. Sin trampa, sin postureo, sin miedo a molestar.
Sé honesto. Sé distinto. Y sobre todo: sé constante sin volverte loco.
Y ya que estás aquí y tienes un negocio en esta bonita tierra, te cuento algo: tengo un servicio específico para marcas locales que quieren aprovechar su presencia online para atraer clientes reales, de esos que llaman, escriben y pagan. Si quieres que te eche un cable, escríbeme. Aquí no hay automatismos, hay personas.
