No hace falta que te diga la cantidad de horas que pasa la gente mirando el brillante universo de las redes sociales. Ya lo sabes. Lo ves en el metro, en la terraza del bar y hasta en la cola del súper. Pero claro, estar no es lo mismo que brillar. Y ahí está el quid de la cuestión.
La diferencia entre estar y destacar
¿Alguna vez te has preguntado por qué algunos perfiles parecen tener un imán en sus publicaciones? Y no, no es porque tengan la vida más interesante del mundo ni porque se pasen el día viajando a Bali. Es porque entienden cómo generar impacto con sus contenidos. Dejan de hacer el panoli publicando lo mismo que todos y se centran en lo que les hace únicos.
Muchos piensan que solo es cuestión de darle al botón de publicar, meterle cuatro hashtags y sentarse a esperar. Pero esto no es la lotería, colega. Esto va de estrategia, de saber contar tu historia sin parecer un pesado y, sobre todo, de conectar con algo que los demás quieren ver… o no sabían que necesitaban ver hasta que tú les abriste los ojos.
Qué tiene que ver el que vende tornillos con esto
Pues más de lo que crees. Te pongas como te pongas, da igual lo que hagas, lo que vendes o si eres más soso que una ensalada sin aliñar. Porque el secreto no está en el producto, está en cómo lo cuentas. ¿Nunca has visto a alguien vendiendo escobas con más arte que un monologuista? Pues eso.
La clave está en saber explotar lo que te hace diferente. En usar formatos que enganchen, que hagan que el dedo del que ve tu contenido se quede quieto un segundo más y no siga deslizando como si no hubiera un mañana. Usa reels bien pensados, stories con chispa y publicaciones que no necesiten ocho párrafos para decir algo que cabría en una servilleta.
Vale, muy bien, y ahora qué
Pues ahora te toca mover ficha. Porque esto no lo hace el amigo Zuckerberg por ti. Aquí necesitas saber cómo hablarle a tu audiencia sin parecer un robot de televenta. Necesitas conocer las tripas del algoritmo, sí, ese mal bicho que tan pronto te da visibilidad como te entierra en la miseria. Pero sobre todo necesitas tener algo que decir y decirlo de forma que interese.
¿Quieres saber más sobre cómo mejorar tu visibilidad y dejar de ser uno más del montón? Echa un ojo a esta guía oficial para entender mejor la plataforma, aunque ya te digo que si solo haces lo que ahí pone, probablemente sigas siendo invisible.
Por eso, lo mejor que puedes hacer es aprender a usar herramientas que afilen tu contenido. Porque publicar por publicar no sirve de nada. Si vas a hacerlo, hazlo con intención. Y si no, dedica tu tiempo a otra cosa, pero no te engañes pensando que estás trabajando tu presencia online cuando solo estás llenando el aire digital con paja.
¿Quieres diferenciarte de verdad, ganar autoridad y crear una comunidad que sí escuche lo que tienes que decir? Pues aquí es donde entro yo. Si eres de por aquí y estás hasta el gorro de ver que todo el mundo hace lo mismo sin que pase nada, ponte en contacto conmigo. Te echo una mano a darle chicha a tu contenido y a que eso que ahora parece invisible, empiece a tener sentido para quien lo ve.
No tengas miedo de mostrar lo que eres. Lo que da miedo es no hacerlo.
¿Hablamos?
