Todos los días ves la misma película. Fotos perfectas, vidas más que ideales y una pasarela infinita de postureo digital. Pero ¿sabes qué? No necesitas tener la vida de un influencer ni desayunar aguacates con semillas de unicornio para destacar en redes. Te voy a contar lo que realmente importa para que no pases desapercibido.
Deja de parecer un catálogo de Ikea y empieza a ser un imán
Mira, si vas a subir otra foto con filtros que te deja la cara como de plastilina, mejor ahórratelo. La gente está hasta el moño de lo mismo. Lo que realmente atrae es la autenticidad. Ese momento en el que alguien se para porque dices lo que pocos se atreven. Genera conversación, crea opinión, y deja huella. Eso no se consigue copiando al de al lado, sino sacando la voz que tienes atragantada desde hace años.
Y no, no necesitas mil euros en equipo. El móvil que tienes en el bolsillo ya sirve más que de sobra. Lo que necesitas es claridad, estrategia, y dejártelo todo en 15 segundos que digan: aquí estoy yo, y si no te gusta, puedes seguir haciendo scroll.
¿Quieres ver lo que funciona?
No es el algoritmo, eres tú (y lo sabes)
Es muy cómodo culpar al algoritmo cuando no te ve ni tu vecina. Pero igual lo que estás contando, amigo, es más aburrido que ver la colada secarse. Si cada publicación suena a anuncio de teletienda, pasa lo que pasa: no conectas.
¿Quieres una pista? Cuenta historias. Las tuyas, las de tus clientes, las de gente real con problemas reales. Que quien lo lea diga: «Joder, eso me ha pasado a mí». Y entonces… se quedan, comparten, y hablan.
Aquí tienes algunos recursos de la propia plataforma para que entiendas cómo funciona el cotarro. Pero ojo, no lo uses como excusa. Mejora tú primero, y verás qué bien se porta el algoritmo después.
Hazlo personal, hazlo potente y deja el miedo en el armario
¿Tienes un negocio local? Pues aprovecha que tienes algo que los grandes no: cercanía. Habla como le hablas a tu vecina cuando te la cruzas en el portal. Deja de sonar como un robot con traje de comercial. Tu audiencia lo nota, y cuando te sienten cerca, confían. Y donde hay confianza, hay ventas.
Puedes aprender mucho de perfiles que ya lo están haciendo bien. Estudia, sí. Pero no copies. Adapta, mezcla y saca tu puñetera voz. Porque si dices lo mismo que todos, al final eres uno más.
¿Quieres ver más ejemplos de cómo hacerlo bien? Pásate por el blog oficial de Instagram y tira del hilo. Pero sobre todo, sal ahí fuera, graba con lo que tengas, cuenta con lo que sabes… y haz que te escuchen.
¿Tienes un negocio en tu ciudad? Hablemos
No necesitas followers, necesitas clientes. No quieres aplausos, quieres ventas. Y para eso hay que contar tu historia como se merece. Si eres de la zona y quieres que tu presencia en redes pegue un subidón de verdad, ponte en contacto conmigo. No te daré fórmulas mágicas, pero sí una estrategia firme y real.
Nos tomamos un café, me cuentas lo que haces y armamos un plan que te haga visible de verdad. Que ya está bien de intentarlo a lo loco.
Estás a una buena publicación de diferenciarte del resto. ¿Vas a seguir esperando?
