Lo que la mayoría no está contando sobre redes sociales… y tú necesitas saber YA

Te han vendido que estar en redes sociales es como tener una varita mágica: la mueves un poco y zas, seguidores, likes y ventas como churros. Pero no. Eso es más falso que un te quiero de domingo por la tarde. Aquí vamos a romper esa burbuja rosa y ponernos serios, porque si no sabes lo que estás haciendo en las plataformas donde se mueve la atención de tu público, estás tirando el tiempo (y a veces el dinero) a la basura.

Desde fuera todo parece muy bonito… pero dentro hay trampa

El escaparate mola. Publicas una foto, le metes un filtro, cuatro hashtags mal puestos como #felicidad o #igers, y a esperar a que la magia suceda. Pero no pasa nada. Ni un mensaje. Ni un like de tu abuela. Nada.

¿Y sabes qué? No es culpa tuya. Es que nadie te ha explicado cómo funciona este juego. Porque sí, esto es un juego, pero con reglas claras, y quien no las sigue, pierde. Las redes son un escaparate brutal, sí, pero solo si sabes cómo llamar la atención de los que pasan por delante. Y no hablo de hacer el payaso o bailar delante del móvil. Hablo de contenido con intención.

¿El problema? Muchos publican sin estrategia, sin conocer a su cliente, sin tener una puñetera idea de cómo conectar con ellos. Así es imposible. Y luego viene la frustración, la decepción y las ganas de borrar todo.

Esto no va de likes. Va de generar interés. De atraer con intención. De convertir miradas en mensajes.

Entiende esto o seguirás en la rueda del hámster digital

El algoritmo, ese ente abstracto del que todos hablan como si fuera el malo de la película… no te odia. Simplemente no le estás dando lo que quiere. Y lo que quiere es lo que quiere la gente: que les aportes algo, que les entretengas, que sientan algo cuando te ven.

Te pongo un ejemplo rápido. Mira este vídeo. No tienes que salir de aquí. Lo tienes justo debajo, bien insertado. Míralo bien:

¿Ves eso? Es una pieza bien hecha. Con mensaje. Con ritmo. Directa. Eso es lo que funciona. Y no, no necesitas ser Tarantino para hacer algo decente. Solo necesitas conocer el medio y generar algo que no se olvide a los 3 segundos.

Si quieres tener una mínima opción de destacar en redes, primero necesitas definir qué narices quieres conseguir. Y luego formarte o tener al lado a alguien que sepa del asunto, no a tu primo que te lleva la cuenta «porque le mola el rollo».

¿Y todo este esfuerzo para qué? Para que te abran la puerta de su móvil

No subestimes esto. Meternos en el móvil de alguien es lo más íntimo que hay ahora mismo. Es como si te abren la puerta de casa. Si consigues eso, ya no eres alguien más. Eres alguien que entra, que gusta, que se queda.

Y cuando eso pasa, la conversación cambia. La gente te responde, te pregunta, te compra. Pero para eso, toca dejar de hacer lo de siempre. Porque lo de siempre ya no sirve. Publicar por publicar es como gritar en mitad de un concierto: te deja afónico y nadie te va a escuchar.

Y si no me crees, échale un vistazo a la página oficial de la red social en cuestión, donde te explican cómo puedes usar bien sus herramientas. Pero claro, leer eso ya es otra liga.

Así que hazme caso. Cambia el enfoque. Habla como habla tu cliente. Muéstrate como eres. Y sobre todo, hazlo con intención, no por llenar el feed.

¿Tienes un negocio local y sientes que estás estancado? ¿Te gustaría usar conscientemente redes como esta maravilla pero no sabes por dónde empezar? No estás solo. Aquí tenemos una solución sencilla: tú pones el negocio, las ganas, el producto o servicio de calidad. Nosotros te ayudamos a que se entere hasta el apuntador (pero de forma elegante, que no somos cualquiera).

Envíanos un mensaje y hablemos. Sin fórmulas mágicas. Solo ideas que funcionan. Porque si tú ganas, ganamos todos.

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