Habrás oído eso de que si no estás en redes, no existes. Y vale que suena a frase de coach barato, pero vente arriba que tiene parte de razón. Hoy vamos a hablar de esa red social donde todos parecen más guapos, más felices y más listos. No la nombro para que no se note que va de eso, tú ya sabes… Donde las fotos tienen más filtros que una piscina en agosto.
El escaparate digital donde el postureo se convierte en estrategia
Muchos la tratan como si fuera un álbum de vacaciones, pero los que de verdad entienden el juego, la ven como lo que es: un escaparate. Uno donde puedes mostrar tu negocio, tu talento o tus gatos persas de forma elegante (o no).
Y ojo, que no estoy diciendo que todo tiene que parecer salido de una sesión de moda minimalista con fondo blanco y plantas de interior. Pero si vas a estar en esa red social, hazlo bien, y no como quien sube la cena porque le ha quedado mona. Esto va de saber para qué estás, qué aportas y cómo convencer al que te ve de que quieren más de eso que tú tienes.
¿Hay gente que vende consejos para triunfar publicando frases motivacionales sobre fondo rosa palo? Sí. ¿Funciona? También. ¿Es para todo el mundo? Yo no lo tengo claro. Pero lo que sí sé es que hay espacio para casi todo, si lo haces con cabeza (y algo de gracia, que tampoco está de más).
Trucos (nada secretos) para que no pases sin pena ni gloria
No tenemos que ser expertos en algoritmos, ni rezar al dios de los hashtags (aunque ayuda si no los usas como quien lanza confeti). Aquí van unas cuantas cosas que podrías empezar a hacer hoy:
- Muestra lo que haces, no sólo lo que pareces. Si hay algo que se note desde fuera es cuándo hay chicha detrás de la sonrisa forzada.
- Crea conexiones, no sólo seguidores. A esta gente se le olvida comentar, pero si tú empiezas, igual te encuentras con otros como tú, con ganas de algo más que corazoncitos y fueguitos.
- Haz vídeos, aunque te duela. Porque lo importante no es hacerlo brillante, sino hacerlo humano y cercano. Como ese que te dejo aquí abajo que vale más que mil publicaciones posadas.
Lo que no se cuenta y también importa (y mucho)
Detrás de todo este paripé hay estrategia. Sí, aunque parezca que no. Gente midiendo el horario en que publican, los colores que usan, el tono con el que escriben sus pie de foto. Y eso, amigo, forma parte del juego.
Si manejas un negocio o estás intentando arrancar uno, te interesa saber que aquí te lo explican bien claro, incluso si acabas de aterrizar. Pero atención: esto no va de seguir recetas, sino de entender las reglas para luego romperlas a tu manera.
Tampoco tienes que gastar millonadas ni parecer alguien que no eres. Las cuentas que mejor funcionan, suelen transmitir autenticidad. Esa palabra tan manoseada pero que, bien entendida, sigue teniendo fuerza.
¿Que eres una pequeña tienda de barrio, un artesano, o alguien que ofrece servicios en tu ciudad? Pues mira tú qué bien, porque hay formas de segmentar, de mostrar lo que haces con contundencia y de atraer a los que están cerca de ti. Que no todo es irse al mundo, también puedes empezar por la calle de al lado.
No te vayas sin hacer algo con esto
Sabes que lo tienes pendiente. Que esa cuenta abandonada o esa idea que no terminas de arrancar necesita un empujón. Pues ya lo tienes. Dale una vuelta, rétate a subir algo esta semana que de verdad enseñe quién eres y qué haces. Y si todavía no la usas como deberías, igual va siendo hora de que te pongas serio con el asunto.
Porque mientras tú dudabas, otros se estaban posicionando en la mente (y en los móviles) de tus potenciales clientes.
Si estás en nuestra ciudad y quieres que te echemos un cable con esto, ya sabes dónde estamos. Nadie te va a prometer 10k seguidores en una semana porque eso es humo seco, pero sí podemos ayudarte a dejar de parecer invisible.
Haz ruido, del bueno. El que aporta. Que de lo otro ya vamos sobrados.
