La red social que se ha colado en nuestras vidas sin pedir permiso

Vamos a hablar claro. Esto no va de postureo barato ni de filtros que te dejan la cara como una ensaimada glaseada. Esto va de cómo una red social ha conseguido que hasta el cuñado de Cuenca sea influencer por tener un perro con sombrero. Sí, vamos a hablar de “esa app de las fotos” que ahora lo mismo te saca un negocio adelante como te hunde en la miseria por no saber usarla bien.

El escaparate del siglo XXI es una pantalla de cinco pulgadas

Antes sacabas pecho en el bar contando batallitas. Ahora la gente te mide por tus stories y por cuántos me gustas acumulas en tus publicaciones. No nos engañemos. Vivimos en una feria de vanidades digital donde los seguidores valen más que los sellos de calidad.

Y sin embargo… ahí es donde está tu público. El que compra, el que mira, el que comparte. El que luego, si lo haces bien, te mete cuatro cifras en la cuenta del mes. Pero para eso hay que saber jugar: crear contenido que interese y que no sea más de lo mismo. Las fotos bonitas ya no bastan. Ahora tienes que ser útil, diferente y humano. Tienes que hablar como la gente. Ser tú, aunque estés detrás de un logo.

¿Quieres ver cómo se hace bien? Échale un ojo a esto:

Errores que te están costando clientes, aunque creas que no

Me juego el café del lunes a que estás cometiendo al menos dos de estos fallos:

  • Publicar por publicar sin estrategia. Si no sabes para quién escribes, estás hablando al aire.
  • No cuidar la bio. Es tu tarjeta de visita. Si no engancha en 3 segundos, estás fuera.
  • No poner enlaces útiles. El usuario quiere más. Dale la opción de visitar algo relevante, como la página principal donde puede enterarse de todo antes de seguir navegando a oscuras.
  • Pasarte con la autopromoción. Vendes más cuando no estás todo el rato vendiendo. Misterios del marketing.

Crea valor, no ruido

Vale más un contenido que te pone en el bolsillo a tu clientela que 50 publicaciones con frases motivadoras recicladas de Pinterest. Para eso hace falta tener algo claro: qué ofreces, a quién se lo ofreces y por qué deberían prestarte atención a ti en lugar de al otro que pone vídeos de gatos bailando bachata.

Y si crees que todo esto son cosas de instagramers, mejor piénsalo dos veces. Hay herramientas oficiales para negocios que están desperdiciando quienes no se toman en serio el canal. Eres visible si te lo curras. Te ignoran si repites lo que hacen los demás.

¿Tienes un negocio local? Te interesa más que a nadie

Si tienes un restaurante, una tienda, un centro de belleza… lo que sea, y está en tu ciudad, necesitas que te vean los de cerca. Porque por muchos fans que tengas en Burgos, si tú estás en Cádiz, lo llevas claro.

Generar contenido que conecte con tu público cercano, usando referencias locales, colaborando con comercios vecinos o mostrando el día a día sin postureo, te va a dar más resultado que cualquier campaña pagada con cuatro clics.

No ignores lo que puede hacer esta red por ti. O lo haces bien, o lo harán otros. Y luego irás a remolque.

¿Quieres que te ayude a poner toda esta maquinaria a trabajar para ti y tu negocio? Escríbeme. Estoy aquí, más cerca de lo que crees.

Deja un comentario

Tu dirección de correo electrónico no será publicada. Los campos obligatorios están marcados con *

Scroll al inicio