Haz que tu contenido hable por ti y se quede en la cabeza

Esto no va de subir la enésima foto al perfil esperando que lluevan los ‘me gustas’. Tampoco de colgar un video con un perrito gracioso y pensar que ya está todo el trabajo hecho. No. Esto va de decir algo que merezca ser escuchado, de dar con ese contenido que golpea justo en la memoria del que lo ve y que dice más en diez segundos que todo un discurso mal aprendido.

El error de los que quieren gustar a todos

La “estrategia” de publicar por publicar es como tirar caramelos a la vía del tren: pierdes tiempo, nadie te ve, y lo más importante, no te recuerda ni el apuntador. Algunos perfiles parecen clonados, con frases inspiradoras pegadas como si fueran tatuajes mal hechos… Todo muy bonito, sí, pero vacío como una cáscara de pistacho limpia.

Ganar visibilidad en la jungla del contenido efímero requiere más que aplicar filtros y hashtags. Hay que saber por qué estás ahí. Si vendes, haz que tu mensaje venda desde el primer segundo. Si enseñas, que la gente quiera aprender contigo desde el minuto uno. Y si cuentas algo, que tengan ganas de volver a escucharlo mañana.

Lo que realmente funciona

Funciona lo directo, lo que entra como un mensaje claro sin necesidad de subtítulos. Funciona lo diferente, lo que no parece salido de una tesis de marketing, sino de la cabeza de una persona real que no teme ir de frente. Funciona lo que provoca reacciones: risa, sorpresa, rabia, lo que quieras, pero algo. Silencio no.

Hay vídeos que no duran ni 20 segundos y te dejan pensando toda la tarde. ¿Y sabes por qué? Porque están diciendo algo con sustancia, cortan con lo previsible y, sobre todo, tienen intención. Mira este vídeo. Sólo aprieta el play y dime si no se te queda grabado:

¿Lo has visto? No hace falta que dure tres minutos. En medio minuto ya ha dicho todo. Así se comunica hoy: rápido, honesto y al grano. Con eso basta para que alguien pegue la oreja. Y de eso va esto. Nadie tiene tiempo para intros largas ni teorías complicadas.

Da igual si vendes tornillos o tartas: comunica con intención

Esto no va solo de redes. Va de que si no sabes cómo gritar lo que haces, nadie te va a escuchar. Puedes tener el mejor producto de tu zona, pero si lo cuentas como un vendedor a domicilio de los años 90 no te lo compra ni tu cuñado.

En esta época, tu escaparate digital es tan importante como tu forma de trabajar. Y eso que cuelgas, que posteas, tiene que comunicar eso. Que eres bueno en lo que haces, que entiendes a tu cliente y que no estás en redes solo por postureo. Esto no va de rellenar cuadrículas, esto va de que la gente entienda por qué debería confiar en ti y no en el perfil de al lado.

Si aún no sabes cómo empezar, mira perfiles que funcionan. Estudia cómo comunican marcas reales. Un buen sitio por donde empezar es la fuente oficial donde todo empezó. No para copiar, sino para detectar ideas y adaptarlas a tu vocabulario. Tampoco hace falta que te conviertas en community manager profesional de golpe. Basta con que empieces a decir algo con sentido.

¿Tienes un negocio en tu barrio? ¿Ofreces servicios en tu ciudad? Pues este es tu momento. Puedes usar las redes para mucho más que mostrar lo que haces: puedes conectar, convencer y cerrar. Pero tienes que hacerlo con intención, o mejor no hacerlo. Una red como esta es una web en movimiento, un escaparate de carne y hueso. Y si sabes usarla bien, es el mejor vendedor que puede tener tu marca.

¿Quieres sacarle más partido a lo que haces? ¿Quieres que lo que cuentas encienda algo ahí fuera? Escríbeme. Lo hacemos juntos. Lo contamos bien. Pero que no sea con frases vacías y postureo de saldo. Que sea con palabras que venden sin pedir permiso. Que sea diferente. Como tú.

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