Si te sigue dando vergüenza mostrarte en público digital, lo llevas jodido. Hoy en día, o haces ruido o estás amortajado. Y no hablamos de sacar fotos de tu comida en un bar de carretera, hablamos de meterle contenido al asunto, con intención y sentido. Lo demás es postureo barato e irrelevante.
¿Y si dejas de hacer lo que todo el mundo hace?
Mira, parece que todo el mundo se ha puesto de acuerdo para ser igual de anodino. Mismos filtros, mismos bailes, mismas frases motivacionales de taza de desayuno. El problema de eso es que, en cuanto alguien diferente aparece, se lleva la atención entera del pabellón. ¿Y tú? Pues mientras, sigues perdiendo clientes por no atreverte a hacer algo distinto y con pelotas.
¿Sabes lo que de verdad funciona en estos lares? **Autenticidad**, pero no de la de manual, sino la que te saca los colores. La que te obliga a sentarte contigo mismo y decidir **qué demonios quieres contar**, por qué y para quién. Si no haces esto, da igual cuántas historias subas o reels cocines. Es ruido surcando la nada.
Haz de esto un escaparate, no un trastero digital
Utiliza esta herramienta para lo que sirve: **vender, conectar, impactar**. No para contar cada vez que el gato estornuda. Aquí no hablamos de subir por subir, sino de estrategia. Y sí, da pereza, pero más pereza da seguir sin ver resultados después de tres años dándolo todo sin ton ni son.
Un par de ideas para que lo entiendas sin tener que hacer un máster en marketing:
- **Cuenta historias que conecten**, que sean reales, tuyas. Nada de fusilar publicaciones ajenas y disfrazarlas de propias.
- **Muestra tu proceso**, no solo el resultado. Enseñar la trastienda genera confianza, y la confianza vende.
- **Habla claro**. Deja los tecnicismos para las webs corporativas. Aquí la gente quiere entenderte, no admirar tu verborrea.
Si haces esto bien, tu cuenta se convierte en un imán. Pero si no… bueno, siempre te quedará la opción de compartir frases de Paulo Coelho y esperar milagros. Buena suerte con eso.
Y sí, puedes tener arte y vender sin parecer un vendedor de crecepelo
No hace falta disfrazarse de gurú para posicionarte bien. Solo necesitas tener muy claro por qué alguien debería prestarte atención a ti, y no al pelmazo de la competencia. Aquí te dejo (esta guía oficial) por si quieres bucear un poco más en cómo funciona el algoritmo o cómo gestionar tus publicaciones desde el móvil sin echar humo por las orejas.
Haz de tus publicaciones algo tirando a inolvidable, y no un relleno más para que parezca que sigues vivo. Esa es la diferencia entre personas que **usan las redes para crecer** y los que sólo están ahí por inercia.
Y lo mejor de todo: no necesitas miles de seguidores, sólo necesitas los correctos.
¿Te interesa convertir tu perfil en algo que trabaje por ti mientras duermes? Pues yo me encargo. Y si eres de aquí, aún mejor. Escríbeme, hablamos y vemos cómo empezar esta historia.
