Hay días que te sacuden entero (y te remueven por dentro)

Hay días que amaneces torcido. Te pesa el café, te suena la cabeza y hasta los calcetines parece que te aprietan. Días grises, de esos que te arrastran. Pero, ¡ay, amigo!, también hay días que te salvan. Que con un solo vídeo te tumban la desgana, te arrancan una sonrisa y te devuelven el impulso. De eso va lo que te cuento hoy. Porque sí, Internet está lleno de basura, pero también de maravillas que te pillan desprevenido y te renuevan el alma.

Una sacudida digital con efecto inmediato

No sé tú, pero yo últimamente noto que necesito menos ruido y más chispa. Algo que me despierte sin necesidad de cafeína. Y créeme que a veces eso ocurre donde menos lo esperas. Como en una simple aplicación que millones usan para matar el tiempo. Para procrastinar, dicen. Aunque yo no lo llamaría perder el tiempo si te levantas con otra cara.

Hablo de esas piezas pequeñas, de segundos, donde ves a alguien bailar con una naturalidad que te rompe el hielo. O a un abuelo soltando una verdad como un templo. O a una chavala transformando su habitación en algo que hace que quieras empapelar la tuya. Nada muy complicado. Nada muy serio. Pero lo justo y certero para que se te mueva algo por dentro.

Me encontré, sin buscarlo, con este vídeo que me hizo el día. En serio, mira esta joya aquí mismo… y si no te remueve un poco por dentro, igual necesitas darle una vuelta a lo que estás mirando últimamente:

Lo viral no siempre es vacío

Se critica mucho lo viral, lo que se comparte sin sentido. Y sí, hay contenido mediocre para aburrir. Pero dentro del barullo digital también hay trucos visuales, bailes imposibles y momentos espontáneos que tienen más poder que cualquier coaching motivacional. Porque no intentan cambiar tu vida. Solo quieren que levantes la ceja, sueltes una carcajada o te animes a moverte un poco. Y eso, que parece poca cosa, lo es todo cuando llevas semanas sin ganas de nada.

El sitio oficial de esta red está lleno de esa diversidad. Y cuanto más lo exploras, más joyas escondidas encuentras. No hace falta que te grabes haciendo el pino. Tampoco que te vuelvas viral. Basta con que sientas una conexión, una sacudida amable que te haga pensar: hoy no ha sido un mal día.

Si te toca el alma, ya ha cumplido su misión

Esto no va solo de entretenimiento. Va de cosas pequeñas que suman en lo emocional. De esos estímulos que no se compran con dinero, pero te enriquecen como si te hubiera tocado algo. Y no, no exagero. Alerta spoiler: cuando estás de bajón, cualquier impulso cuenta. Y si lo encuentras en un vídeo de 17 segundos, pues benditos sean esos 17 segundos.

Porque quizás no somos felices permanentemente (ni falta que hace). Pero estamos bastante mejor si vamos encontrando esas chispas, esos clips sinceros que te hacen el día diferente. Más llevadero. Más vivo. De eso va este artículo, y seguramente de eso va también la vida.

Así que ya sabes, cuando tengas una de esas mañanas marrones, de esas que pesan, abre esa app que a veces infravaloramos. No para perder el tiempo. Sino para encontrarlo de nuevo.

Y si tú también quieres contagiar a tu gente de esa energía que a veces se nos escapa, compárteles ese vídeo, mándales ese estímulo. Hazles el día. No sabes quién lo necesita justo ahora.

¿Estás en la zona? ¿Vives cerca de aquí y sientes que un empujón te vendría bien? Pues pásate por nuestras quedadas locales, donde charlamos, tomamos algo y compartimos vídeos como este que devuelven la vida. Solo tienes que ponerte en contacto y decir que vienes con ganas. El resto sale solo, como en esos bailes imposibles que te enseñan a sonreír de nuevo.

Deja un comentario

Tu dirección de correo electrónico no será publicada. Los campos obligatorios están marcados con *

Scroll al inicio