Hay un sitio donde todo el mundo parece feliz, todo el mundo parece guapo, todo el mundo tiene el cuerpo perfecto, la vida perfecta y desayuna cosas verdes que huelen a césped recién cortado. Te suena, ¿verdad?
Ese sitio, que parece más un escaparate que una red social, se llama la gran pasarela de las vanidades digitales. Pero oye, no todo es postureo (aunque lo parezca). Hay gente que lo está petando, y no solo con selfies bien iluminados, sino ganándose la vida y muy bien, por cierto.
Lo que no te cuentan entre filtro y filtro
Detrás de cada foto chula hay un curro que no se ve: estrategia, contenido con intención, algoritmos que cambian más que el humor de un jefe en lunes y montones de pruebas y errores.
Lo que sí funciona no es subir por subir. Es crear contenido que conecta con las tripas. Que hace que la gente pare el dedo y se quede mirando. Como cuando estás en mitad de la calle y ves a alguien discutiendo fuerte y no puedes dejar de mirar por mucho que quieras. Eso.
Y luego está el vídeo. Ay, el bendito vídeo. Nada capta más atención que una buena secuencia de alguien haciendo, diciendo o mostrando lo que engancha. Este, por ejemplo, no te va a dejar indiferente:
¿A que ahora te entraron ganas de hacer algo similar? Pues sigue leyendo, que esto no va solo de inspiraciones pasajeras.
Vender sin parecer que estás vendiendo
La clave para triunfar está en lo que haces sentir, no solo en lo que enseñas. Hoy, mostrar autenticidad vende más que el mejor descuento del Black Friday. Que sí, que el marketing de toda la vida apunta a beneficios y soluciones, pero aquí, en esta red visual, esa historia vieja no cuela si no viene bien envuelta.
¿Un truco sencillo? Habla a tus seguidores como hablarías a tu colega del bar. Sin florituras. Sin querer aparentar más. Sé tú. Porque en un océano de perfección falsa, ser real es lo que llama la atención de verdad.
Y si necesitas ideas, aquí te dejo un lugar donde cuentan lo que realmente funciona. No lo ignores, porque aprender de los que ya se han comido parte del pastel siempre ayuda.
Sí, puedes usarlo para tu negocio local (y deberías hacerlo ya)
¿Tienes una tienda, peluquería, clínica o vendes calcetines con mensajes filosóficos? Me da igual. Si no estás mostrando lo que haces y cómo lo haces, te estás perdiendo una parte muy jugosa del pastel. Hoy, si no estás donde la gente mira, no existes.
Y no me digas que es complicado. Es agarrar el móvil, grabar algo real, con alma, y subirlo. Nada más. Eso sí, sé constante. Y mide lo que te funciona para repetirlo.
Y si crees que esto no te va a ti, echa un vistazo a este sitio donde te explican desde cero cómo ponerlo bonito… sin mareos y sin gastarte un duro.
En resumen: menos filtros y más verdades. Menos “esto no es para mí” y más acción. Porque, te guste o no, esta red visual es una mina esperando a que le metas mano.
¿Tienes un negocio en Alicante, Sevilla o Cuenca y crees que aquí hay tela que cortar? Escríbeme. Te echo una mano para pegarle el empujón digital que se merece tu proyecto. Y si eres de los que espera a que las cosas pasen solas, entonces este no es tu sitio. Aquí jugamos a ganar.
Te espero con el móvil en la mano y la estrategia bajo el brazo.
