El scroll infinito que te atrapa sin pedir permiso

Hay días que amanecen torcidos y otros que te encuentras con una app que sin que te lo propongas, te arranca una carcajada, te clava un pensamiento o te pone a bailar en pijama sin que nadie te vea. Eso pasa cuando caes —y digo caes porque nadie sube— en ese agujero negro de vídeos breves, sonidos virales y gente que, sin conocerte, parece que te habla a ti. Bienvenido al mundo donde perder el tiempo de repente tiene sentido.

Una taza de café y 20 vídeos después…

Seguro que lo has vivido. Dices “solo cinco minutos” y cuando pestañeas ya te sabes el baile de moda, la receta coreana que no vas a cocinar y estás filosofando sobre la vida gracias a un tío con gorra que graba desde su coche. Eso es lo que tiene este filón audiovisual: engancha más que las patatas fritas. ¿Y sabes qué ocurre? Que no es casualidad.

La plataforma lo sabe todo de ti. Qué te hace gracia, qué te preocupa, cuánto tiempo pasas viendo vídeos de gatos tocando el piano. Lo suyo no es magia, es puro marketing personalizado en vena.

Con un algoritmo que trabaja más que un becario en agosto, no tardan en aparecer contenidos que parecen hechos para ti, y tú, feliz. Sonríes, compartes, comentas… y ahí estás, en pleno entretenimiento exprés. Pero cuidado, que lo exprés, a veces, dura horas.

No es sólo para chavales bailongos

Mira, eso de que esta red es sólo para adolescentes es una trola más grande que la resaca de Año Nuevo. Aquí hay de todo: autónomos currando su marca personal, profesores explicando historia mejor que un libro, cocineros soltando recetas de la abuela entre bastidores y hasta gente de pueblo enseñando el verdadero arte del bricolaje con humor.

¿Y por qué te cuento esto? Porque igual tú, que estás ahí al otro lado, pensando que esto solo sirve para ver cómo la gente hace el ridículo o canta con filtros de ardillita, te estás perdiendo un escaparate brutal para tu proyecto, tu tienda o simplemente para conectar con otros con tus mismas manías.

Incluso artistas, coaches, psicólogos e incluso abogados están sacando partido a este hervidero de creatividad. Y se nota: quien entiende la dinámica, triunfa. El resto… bueno, se limita a ver pasar los vídeos como quien mira desde la barrera.

Ah, y si eres de los que aún se resiste, te dejo aquí un vídeo que lo mismo te convence más que todo lo que te estoy diciendo yo. Dale al play, que no muerde:

¿Y tú qué haces que no estás subiendo ya tu historia?

Si vendes, creas, arreglas, enseñas o simplemente tienes algo que decir, este es tu momento. Nada de excusas. No necesitas cámaras profesionales ni guiones de cine. Solo ganas de contar lo que haces con autenticidad. Aquí no gana el mejor editado; gana el que conecta.

Además, si quieres echar un vistazo a cómo funciona desde dentro, puedes pasarte por la web oficial de la plataforma (se abre en otra ventana, que no te molesto). Allí entenderás mejor cómo ponerte las pilas y empezar a dejar tu huella digital.

Y ahora dime, ¿vas a quedarte observando o vas a sumarte a esta ola de gente que está haciendo ruido sin dejar de ser ellos mismos? Porque se puede ser muy tú mientras haces scroll… pero también puedes ser tú quien aparezca en ese scroll infinito.

¿Estás en España y quieres sacarle partido de verdad?

Aquí va un guiño para los locales: si estás en cualquier rincón de nuestra geografía y quieres empezar a crear contenido que no solo entretenga sino que enganche y te ayude a vender más, conectar mejor o hacer que la gente se acuerde de ti sin gastar un euro en publicidad, empieza hoy.

Empieza por mirar, sí. Pero no te quedes ahí. Lo siguiente es poner a prueba tu creatividad, sin miedo al qué dirán. Porque, ya te aviso, los que dicen son los que no hacen nada. Los que crean, simplemente hacen. Y en esta plataforma, los que hacen con gracia, acaban ganando.

Hazte notar. Que se te escuche. Que se te vea. Y que flipen contigo.

Deja un comentario

Tu dirección de correo electrónico no será publicada. Los campos obligatorios están marcados con *

Scroll al inicio