El escaparate donde muchos venden humo y pocos cuentan verdades

¿Cuántas veces te has sorprendido mirando perfiles perfectos, vidas aparentemente idílicas y frases motivacionales recicladas, todo envuelto en filtros de colores pastel? Así es como funciona ahora el mundo. En un puñado de segundos te crees millonario, influencer o gurú del bienestar. Pero detrás de tanto postureo digital, hay una herramienta poderosa si sabes usarla con cabeza, autenticidad y algo de mala leche: ese pasillo de escaparates infinitos donde todos fingen haber dormido ocho horas perfectas y desayunar avena con frambuesas ecológicas.

Del cotilleo al escaparate profesional

Al principio era una tontería. Un sitio para subir fotos con filtros horteras y contarle al mundo que estabas en la playa tomando cañas. Ahora se ha convertido en otro animal. Si todavía no lo estás usando para dar a conocer lo que haces, para enseñar tus servicios o para conectar con tu cliente como si le chillaras al oído, estás desaprovechando un altavoz brutal.

No se trata de gritar más que el de al lado. Se trata de contar la verdad que nadie quiere decir. Mostrarte tal y como eres, sin discursos prefabricados. Porque el que conecta no es el que luce sonrisa falsa mientras promociona plantillas de productividad, es el que se atreve a decir algo que incomoda, y lo dice sin miedo.

¿Sabes qué funciona? Lo auténtico. Hablar el idioma del que te lee. Repartir collejas verbales si hace falta. Porque si todos son iguales tú vas y haces justo lo contrario. Y eso, amigo mío, es lo que genera atención real.

La estrategia de los cansados: seguidores que no compran

Tienes 10.000 seguidores y te sientes como el rey del barrio, pero no vendes ni un clip. Te han seguido por la foto de tu perro, pero no saben a qué te dedicas ni les importa. O peor aún: has comprado seguidores. Un clásico moderno. Gente invisible que no vale ni para hacer bulto.

¿La solución? Tener una estrategia. De las que pisan charcos y no repiten lo que otros dicen. Contenido que haga parar el pulgar antes de seguir deslizando como alma que lleva el diablo. Hablar directamente al que te interesa atraer. ¿Vendes tus servicios? Hazlo sin pedir permiso, pero sin parecer otro vendehumos de los que da vergüenza escuchar.

Y si no sabes cómo hacerlo, empieza por algo más básico: aprende cómo funciona esta plataforma, sus algoritmos y sus recursos. Porque para impactar hay que entender cómo funciona el puñetero sitio.

Más allá de las métricas: la conexión que convierte

Hay quien se desvive por el número de likes como si fueran billetes de quinientos. Y no se dan cuenta de que eso no paga facturas. Paga el cliente que confía en ti porque te has mostrado en condiciones. Que ha visto lo que haces y le cuadra, porque no le has soltado un discurso de coach barato, sino que has hablado desde la trinchera, como uno más, pero con más agallas.

Si de verdad vas a usar todo este tinglado para hacer crecer tu negocio, empieza por ahí. Por darle voz a tu historia, por dejar de copiar citas de Paulo Coelho y contar lo que otros no se atreven ni a balbucear.

Lo demás, cifras, filtros, y reels bailando, puede esperar. O no, si sabes cómo usarlo. Aquí te dejo uno que lo explica en segundos, para que no digas que no tienes tiempo ni ganas de leer:

¿Te digo la verdad? Instagram no es para todos, pero sí es para ti si lo usas sin disfrazarte. Así que empieza hoy. Muestra tu trabajo, tus ideas, tus errores, lo que hay detrás de la tienda, de la cámara o del despacho. Nadie recuerda al que imitaba. Se acuerdan del que tenía cojones.

¿Y ahora qué?

Si eres de los que vive cerca, y estás hasta las narices de no saber cómo sacarle partido a toda esta parafernalia moderna, escríbeme. Quedamos, te invito a un café (sin avena ni postureo) y te explico cómo convertir tus redes en una máquina de generar clientes que no preguntan cuánto cobras, sino cuándo empiezas.

Porque lo que no se muestra no se vende… Y lo que se muestra mal, se entierra.

Deja un comentario

Tu dirección de correo electrónico no será publicada. Los campos obligatorios están marcados con *

Scroll al inicio