¿No te ha pasado que vas a un sitio nuevo y acabas dando vueltas como un pato mareado? Que si este callejón era, que si no, que si el bar ese que te habían dicho ya no existe… Venga, hombre. Estamos en pleno siglo XXI, y todavía hay quien va con papelitos escritos o pidiendo direcciones al camarero. Y todo porque no han descubierto cómo usar bien esa maravilla que cabe en el bolsillo y te dice por dónde tirar sin que se te vaya la vida buscándolo.
Tu mejor aliado para no parecer turista ni en tu propio barrio
Vale, puede que no te guste ir mirando el móvil mientras andas, pero evitar dar vueltas como un tonto también tiene su mérito. Hay aplicaciones que no solo te dicen cómo llegar, sino que también te chivan cuánto hay de atasco, si puedes ir en bus o andando, y te lo cantan todo sin dudar. No es ciencia nuclear, es saber usar bien lo que ya tienes.
Y no me digas que «es que yo no me aclaro». Si sabes ver vídeos de gatos, puedes aprender a usar esto. Hay guías oficiales con todo mascadito, y en cuestión de minutos estás recorriendo cualquier ciudad como si hubieses nacido allí. Incluso tienes la opción de guardar sitios, marcar tus favoritos e incluso leer opiniones reales de otros que han ido antes que tú. Que hoy día, si te clavan 15 pavos por una caña, te enteras antes de sentarte.
Ni brújula, ni mapas de papel: móvil y listo
Hace años, perderse tenía su rollo. Ahora es perder tiempo, ganas y a veces hasta la paciencia. Si tienes que estar media hora dando vueltas porque no sabes para dónde tirar, mejor quédate en casa. Pero si tienes a mano una aplicación que hasta te dice por voz “gira a la derecha”, ya no hay excusa. Y ojo, que también te avisa si el sitio está cerrado o si hay un atajo que solo conoce el panadero del barrio.
Incluso si tienes que mandar la ubicación por WhatsApp a alguien, va y se lo das exacto. Sin “estoy por aquí al lado, donde pone verdulería”. Nada. Pulsa, comparte y que te encuentren como un francotirador GPS.
No es magia, es saber moverse como Dios manda
Cada vez que clickas en esa aplicación estás dando un paso hacia la eficiencia total. Porque al final del día, no se trata solo de llegar, sino de hacerlo sin agobios, sin perder el tiempo, sin acabar con cara de haber hecho el Camino de Santiago sin querer. Si trabajas de comercial, si te toca visitar clientes o si simplemente no quieres hacer el ridículo cuando quedas en una terraza nueva, esto es tu salvavidas.
Incluso puedes ver cómo es el sitio antes de llegar. Como si fuese una bola de cristal del siglo XXI. Ya no hace falta ir a ciegas: ves el escaparate, el portal, el número exacto. Y eso, créeme, marca diferencia.
¿Quieres dejar de perder tiempo y parecer que vives donde estás? Utilízalo como es debido y empieza a disfrutar del camino sin dramas.
Y si estás por aquí cerca y te apetece que te eche un cable para sacarle partido de verdad, déjame un mensaje. Te enseño en un momento, te evitas disgustos y haces que tu móvil sepa más que tú.
