Cuando todo se tuerce al hacer clic: lo que hay detrás de un fallo inesperado

Quién no ha pulsado un botón pensando que iba a pasar algo normal, y de repente… ¡pum! Todo se rompe. Te sale un mensaje feo, frío, sin alma. Y encima, va y te suelta un código incomprensible. Bienvenido al encantador mundo del error 400. O como me gusta llamarlo: el capón digital.

Ese momento en el que la web te da un portazo

Imagina que entras a una tienda. Empujas la puerta, y de pronto salta una alarma, el segurata te mira como si hubieras robado tres perfumes y la dependienta te lanza rayos por los ojos. Pues eso mismo pasa cuando te enfrentas a un error HTTP 400. Pero claro, como esto es Internet y no un sitio físico, todo el drama te lo comes solo.

Este error aparece cuando el servidor no entiende lo que le estás pidiendo. Como cuando intentas pedir un café en francés en un bar del barrio. “No me entero, colega”, dice el camarero. Pues la web igual. No se entera. 

Y puede ser por mil cosas: una URL mal escrita, cookies caducadas, una petición que se ha corrompido por el camino… El caso es que tú solo querías entrar en una página y acabas levantando las cejas, bufando como un toro y dándole a recargar hasta que te sale la vena del cuello.

Las soluciones que no salen en el tutorial de YouTube

Aquí no vale decirte «borra el historial y reinicia» como si fuera la receta mágica. Vamos a hablar claro. Vamos a lo que funciona y te quita de en medio el dichoso error cuanto antes. Toma nota:

  • Revisa la dirección web: A veces metes una coma donde no va, te falta una barra… Revisar lo básico muchas veces arregla cosas.
  • Limpia la caché y las cookies: Sí, ese consejo de siempre. Pero funciona, así que no lo ignores.
  • Prueba en modo incógnito o desde otro navegador: ¿Funciona? Entonces el problema es tu navegador habitual. Dale un meneo o actualízalo.
  • Manda la petición de nuevo pero bien: Si estás rellenando un formulario, asegúrate de que no estás incluyendo caracteres raros o demasiado texto. A veces el servidor se atraganta con eso.
  • Comprueba si el sitio web está caído: Puedes usar páginas como Down For Everyone Or Just Me. Igual el problema no es tuyo.

No hace falta que seas programador para entenderlo. Pero sí alguien que no se rinde. Porque este error lo puedes arreglar tú sin mandar un ticket al soporte técnico, que igual te responde en tres días… con suerte.

Lo importante no es caerse, sino saber qué narices ha pasado

¿Y si tú eres el que ha hecho la web? Entonces tienes trabajo pendiente. Porque si tu usuario ve este error y no entiende ni papa, lo más probable es que se largue con la música a otra parte. Y no vuelve. Lo perdiste por no ponerle una página de error decente, que le explique qué ha pasado y le dé opciones.

Como dice el dicho: una mala experiencia se recuerda más que una buena. Cuida cada parte del recorrido digital de tus visitantes, o acabarán usando tu sitio como ejemplo en una charla sobre lo que no hay que hacer.

Aquí tienes un vídeo que explica muy bien, sin charlas eternas y con un lenguaje claro, el qué y el por qué del dichoso error 400. Te lo dejo embebido para que no salgas corriendo a otra web:

¿Ves? No hace falta inventar la rueda, solo ponerla donde toca.

Y si además quieres información oficial sobre este error (por si te apetece sufrir leyendo alguna página más técnica), puedes echar un ojo a la documentación oficial de Mozilla. Pero aviso: es como leer condiciones de un seguro.

¿Harto de pelearte con tu web? Que lo arregle otro

Si vives en una constante de errores extraños y páginas que fallan más que una escopeta de feria, igual ha llegado el momento de delegar. No estás solo en esta. Nosotros podemos revisar tu web de arriba abajo, dejarla más fina que el filo de un cuchillo y, sobre todo, evitar que estas situaciones te sigan quitando horas de sueño (y de clientes).

Si estás por aquí cerca y necesitas a alguien que hable claro, que solucione los marrones sin rodeos, y que sepa lo que toca hacer… estamos a un formulario de distancia. Ni colas, ni robots, ni correos que se pierden en el éter. Solo resultados muy reales para negocios reales.

¿Te animas o prefieres seguir viendo errores que no entiendes?

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