Cuando el navegador se pone chulo y te arruina el día

¿Has intentado entrar en una página web y te ha escupido un mensaje raro con un número feo tipo 400? Sí. Otro día cualquiera en el mundo de los errores que nadie pidió. Esto no es como que te llame tu suegra para invitarte a cenar, es aún peor. Porque al menos sabes por qué pasa. Aquí no.

Este error de petición 400 aparece cuando hay un fallo entre tu navegador y el servidor. Es como si dos personas quisieran hablar el uno por WhatsApp y uno de los dos no tuviese ni batería. Tú crees que todo está bien. Pero no.

¿Qué está pasando exactamente en tu ordenador?

El error 400, o como se llama en jerga técnica «Bad Request«, te está diciendo algo así como «tu navegador está mandando estupideces que el servidor no entiende». Puede ser que:

  • Hayas escrito mal la dirección de la web.
  • Las cookies estén más sucias que el coche después de un agosto en el pueblo.
  • Un complemento del navegador se haya vuelto loco.
  • O vete tú a saber. A veces esto va así.

¿Y qué puedes hacer con todo esto? Pues mira, antes de tirarte por la ventana y jurar que la tecnología no es para ti, haz una limpieza. Borra las cookies, vacía la caché, revisa la URL. Reinicia el router si hace falta. Y si nada de esto funciona, no te queda más remedio que contactar con el administrador de la web. O lo ignoras con elegancia y te vas a otro sitio. Como hacemos todos.

¿Por qué deberías echarle cuenta a este tipo de errores?

Porque el 400 es como ese semáforo en rojo que nadie respeta. Te puede parecer una chorrada, pero si lo ignoras se puede liar. En el mundo digital, un error 400 puede estar espantando a tus clientes, a tu familia y hasta al repartidor del pan.

Si tienes una web, esto no es solo un aviso, es una bofetada con la mano abierta. Significa que alguien quería ver lo que ofreces, pero algo tan simple como una petición mal hecha lo ha impedido. Es como tener el escaparate más limpio del barrio y que la puerta no abra.

¿Qué puedes hacer tú como dueño de una web o como visitante normal con ganas de no perder la paciencia?

  • Actualizar el navegador. Que algunos siguen con versiones de 2010.
  • Desactivar extensiones más sospechosas que una rifa en un bar a las tres de la mañana.
  • Hablar con tu desarrollador web, y si no tienes, buscar uno que no te hable solo en códigos y cosas raras.

Y por supuesto, no olvides que hay herramientas para diagnosticar estos problemas. Mira por ejemplo esta explicación técnica de MDN para cuando ya te hayas tomado el segundo café y estés con calma.

Te dejo un vídeo para que lo entiendas sin volverte loco

Porque a veces las cosas se entienden mejor cuando las ves, aquí tienes un vídeo simpático que lo explica más rápido que yo:

No tiene pérdida. Y si después de verlo sigues con dudas, Stack Overflow tiene hilo para rato. Aunque aviso: ahí se ponen muy técnicos.

Un último consejo de vecino a vecino:

Si tienes un negocio, un blog o una tienda online, y tus clientes ven de golpe ese mensaje de error, lo primero que pensarán es que estás anticuado. O lo que es peor: que no estás. Eso se arregla fácil, pero necesitas que alguien te diga las cosas claras, sin rollos ni tecnicismos inútiles.

Así que si eres de la zona y estás hasta las narices de perder visitas por tonterías como esta, llámame. Te reviso la web, te limpio la trastienda digital y la ponemos a rendir de verdad. Sin frases como «endpoints JSON corruptos» (que ni yo entiendo a veces). Escríbeme y lo vemos en persona, con un café si hace falta.

Deja un comentario

Tu dirección de correo electrónico no será publicada. Los campos obligatorios están marcados con *

Scroll al inicio