Cómo no perderte jamás aunque tengas peor orientación que un pingüino en el desierto

Te levantas, te lías a dejar las llaves en cualquier parte, sales de casa con prisa y, cuando vas en el coche, te das cuenta de que no sabes llegar. Ni de broma. Y no es la primera vez. Porque tienes la orientación de un calcetín mojado. No pasa nada. A más de uno le ocurre. Pero, oye, que estamos en el siglo XXI. Y si quieres dejar de ser el típico que da vueltas como un pato mareado, lo que necesitas es saber sacarle chispas a ciertas herramientas.

Y sí, me estoy refiriendo a eso que siempre tienes instalado ahí pero que usas regular: la aplicación de mapas que todos llevamos en el bolsillo. Esa que te puede llevar del punto A al punto B sin tener que parar a preguntarle a la señora del estanco cada dos calles.

El regalo de los caminos (incluso cuando el GPS te odia)

No hace falta que seas un experto en satélites ni que entiendas cómo funcionan los sistemas de geolocalización. Bastante tienes con que a veces crees que el sur está donde no es. Con usar bien el navegador más popular ya bastaría. No solamente te guía con voz amable, también te sugiere rutas alternativas, te muestra el tráfico en tiempo real y hasta te dice dónde aparcar.

Y lo mejor de todo es que, más allá de saber llegar a un sitio, podrías planificar tu día completo como si llevaras un asistente de bolsillo. Cómo llegar al notario, al taller y luego comer cerca del mar, todo en un par de toques que hasta tu cuñado sabría hacer (ésa sí que es una proeza).

Aquí te dejo un ejemplo práctico —vamos, para que no digas que todo esto es palabrería— sobre cómo ir desde Almansa hasta el Colegio Notarial de Valencia. Porque las cosas se entienden mejor cuando se ven:

Que no te líen los nombres: lo importante es que llegues

Olvídate de qué botón pulsar o si se llama «iniciar ruta» o «obtener indicaciones». Lo fundamental es que el servicio te pone la flechita donde estás y la mueve contigo. Así que ya no tienes excusas para perderte. Incluso puedes compartir tu ubicación en directo con quien va a recogerte, que nunca está de más si eres de los que siempre dice “estoy llegando” mientras estás saliendo de la ducha.

¿Y la opción de guardar tus sitios favoritos? Una maravilla. Que si el bar de tapas donde hacen el mejor pulpo, que si la gasolinera barata que abre los domingos, todo eso puedes tenerlo siempre a mano. Es como tener un pequeño cuaderno de bitácora en digital.

Vamos, que si aún no estás exprimiendo esto como es debido es porque no te has parado a trastear cinco minutos.

¿Y si eres un negocio? Esto te interesa aún más

Atento. Si tienes un restaurante, una tienda, una oficina, un despacho o un chiringuito en la playa, no estar presente aquí implica que estás perdiendo visibilidad… y lo que es peor: clientes que pasan cerca sin saber que existes. Porque resulta que esto también es una guía de comercios. Y no estar bien posicionado con tu ubicación clara, tus horarios y tus reseñas positivas es como tener un Ferrari sin gasolina. Mucho ruido y cero movimiento.

Asegúrate de tener bien configurado tu perfil de empresa, con nombre, dirección y horario. Porque si alguien busca “zapatería cerca de mí”, más te vale salir el primero con tres estrellitas al menos. La gente no va más allá de eso. Así de simple.

Y si no sabes cómo hacerlo, pregunta a alguien que te lo monte bien. O contrátalo. Porque lo barato (o la dejadez) suele salir caro cuando el resto sí lo hace bien.

Así que antes de actualizar el escaparate o pintarte las paredes del color de moda, mírate esto. Porque cuando alguien te encuentre fácil te tendrás medio cliente en el bolsillo. El otro medio depende de ti, claro.

¿Te ha sonado a tirón de orejas? Bien, entonces toma nota.

¿Tienes clientes cerca? Haz que te encuentren sin dramas

No dejes que tus potenciales clientes terminen perdidos por la ciudad o lanzando sus dudas al aire. Hazlo fácil. Optimiza tu presencia digital. Ponlo a tiro. Que cuando digan «no sé cómo llegar», tú ya les hayas puesto la alfombra roja con un clic.

Si tienes un negocio local en Valencia, Almansa, Xàtiva o donde sea y quieres aprovechar de verdad todas las ventajas de estar bien posicionado, empezando por ser visible sin dar vueltas como un pollo sin cabeza, escríbeme. Que lo hablamos sin rodeos, con café o a cañas si hace falta. Al final, se trata de que te encuentren, lleguen… y repitan.

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