¿Te has dado cuenta de que hay perfiles que aparecen en tu pantalla y simplemente no puedes dejar de mirar? No es magia, ni suerte. Es gente que entiende cómo funciona el circo digital y actúa como si lo hubiese inventado.
Y no, no necesitan tener medio millón de seguidores ni un dron para grabar vídeos épicos al atardecer. Solo saben que en un mundo donde todos hablan, lo difícil es que te escuchen. Y más difícil aún: que te recuerden.
La diferencia entre tener perfil y tener presencia
Puedes abrirte una cuenta. Subir alguna que otra foto bien editada. Inventarte una bio que suene casi divina. Y aún así, nadie sabrá que existes. Porque en estos lares del postureo, lo que importa no es estar… es destacar.
**Tener presencia real en redes** no va de likes. Va de que te reconozcan. De que cuando publiques algo, haya gente que diga: “Ah, este es el que dice las cosas sin pelos en la lengua”, o “la que siempre lanza verdades como tazas de café hirviendo”.
Eso no se logra siendo políticamente correcto todo el rato, ni siguiendo la estética de Pinterest. **Se consigue afilando tu estilo hasta que corte como cuchilla nueva**. Ya sabes, como cuando hablas sin filtro y la gente te presta atención porque por fin alguien dice lo que todos piensan.
¿Y cómo se hace eso, alma de cántaro?
Pues te digo varias cosas. La primera: **deja de pensar que tu cuenta tiene que gustar a todo el mundo**. Cuando quieres gustar a todos, te conviertes en pan sin sal. Funcionas, pero pasas sin pena ni gloria.
Lo segundo: **tu contenido tiene que tener alma**, y si puede ser con un poco de mala leche, mejor. Que parezca escrito por alguien que tiene algo que decir, no por un bot con buena ortografía.
Lo tercero: juega como si supieras las reglas del juego… y luego rómpelas. Sí, los algoritmos están ahí, pero no hay algoritmo que pueda esconder algo que realmente engancha.
¿Quieres un ejemplo claro de alguien que lo ha clavado con un contenido que no se parece a lo típico? Mira este vídeo, no hace falta que salgas de aquí:
¿Lo has visto? Eso es lo que hace que alguien se detenga. Que al ver un contenido así, se te quede la cara como si acabases de ver a tu ex con alguien más guapo que tú. Impacto directo.
Aprende de los que marcan la diferencia
Si quieres seguir avanzando sin parecer un robot con filtros de perro, **métete de lleno en contenido que enseñe sin aburrir**. Hay recursos oficiales que jamás leerás porque parecen escritos por abogados… pero están ahí. Y también hay gente real, de carne y hueso, que ha aprendido a usar su historia como materia prima.
No se trata solo de subir reels o poner hashtags bonitos. Se trata de encajar tu historia, tu forma de hablar, tus rarezas y eso que te hace diferente en una cuenta que nadie pueda copiar. Porque eso sí que no se puede piratear.
Y una cosa más: la constancia sin gracia tampoco sirve. Esto no es ir al gimnasio. Aquí ganarás visibilidad si eres constante Y memorable. Si no, estás hinchando un globo que se desinfla al segundo post.
¿Te apetece dejar de parecer uno más?
Si eres de los que quiere dejar un poco de huella digital sin tener que vender su alma al algoritmo, igual te interesa lo que podemos hacer juntos. Trabajo con negocios locales que quieren que su comunidad online no sea un desierto. Que no buscan vender humo, sino resultados. Y sobre todo, que tienen algo que decir (aunque no sepan cómo aún).
Si estás en esa lista, escríbeme. Estoy cerca, hablo claro y no te voy a soltar plantillas recicladas de internet. Vamos a crear algo que no dé pereza mirar.
¿Te animas o vas a seguir siendo uno más con perfil bonito?
