Cómo dejar de mendigar atención en redes sociales y empezar a destacar de verdad

Mira, hoy en día todo el mundo está en redes sociales. Todos con su mejor pose, sus frases motivadoras y sus filtros de unicornio. Pero la mayoría está ahí haciendo ruido, no negocio. Tú no eres todo el mundo, ¿a que no? Pues aquí vamos a hablar de lo que realmente importa si quieres que tu presencia online sirva para algo más que perder el tiempo. Dale fuerte y al lío.

Tu perfil no es tu escaparate, es tu mejor vendedor

La inmensa mayoría usan las redes como si fueran un álbum de fotos para la familia. Y no, amigo. **Tu perfil es una herramienta de venta brutal** (si la usas con cabeza). Deja de subir imágenes al tuntún y empieza a pensar qué narices estás contando con cada publicación. Que cada texto, cada imagen y cada historia tenga intención. Estratégica. Con colmillo.

¿Quieres que te compren? Entonces no enseñes solo el producto, enseña lo que soluciona. **Enseña lo que otros han conseguido contigo**, lo que tú resuelves, tu punto diferencial. Que no todo el mundo puede ni debe hacer lo que tú haces. Y cuando escribas, hazlo como si le hablaras a una sola persona. Como si la tuvieras delante y le vieras la cara de aburrimiento si le sueltas lo mismo de siempre.

Si además le añades algo de humor, ironía o incluso un poco de mala leche (elegante, eso sí), te garantizo que retienes su atención más que una story con música de moda.

Publicar sin estrategia es gritar en el desierto

Publicar por publicar es como lanzar papeletas desde un helicóptero esperando que alguna llegue al buzón correcto. Y encima, que la lean. No. Lo primero que debes tener claro es a quién hablas. No me digas «a todo el mundo» porque entonces no llegas a nadie. Sé específico, navaja en mano.

Y luego, toca tener voz. La tuya. La que te hace único. Esa que no trata de agradar, sino de conectar. **Porque conectar vende mucho más que gustar**. Y conectar de verdad, con tripa, solo se consigue siendo tú. Bien tú. Sin copiar a otros ni hacer lo que hacen todos. Ya hay demasiado de eso.

Mira este vídeo aquí debajo. No hace falta que salgas, está aquí mismo para que lo veas sin moverte. Úsalo como ejemplo. Observa. Aprende. Estás a un clic de empezar a currártelo como toca.

Tu comunidad no se construye sola — ni con likes vacíos

Te lo digo así de claro: si te obsesionas con los likes, estás perdido. Los likes no pagan facturas. **Lo que sí lo hace es la interacción real, los mensajes privados, las recomendaciones, las historias compartidas**. Eso sí que tiene valor. Y para conseguirlo necesitas compromiso. Contar tu historia. Aportar. Estar disponible. Ser persona.

La gente sigue a quien no le da pereza. A quien aporta valor (aunque sea haciendo reír en un mal lunes). A quien se moja. A quien responde. A quien aparece incluso cuando no vende. Y ahí es donde muchos caen. Porque no tienen paciencia ni visión. O creen que publicar dando las gracias y con hashtags tuyos y prestados sirve de algo.

No. Aquí se viene a ayudar, a resolver, a destacar. No a decir lo que todos dicen pero más bonito y con florituras.

Ahora te toca a ti

Si estás cansado de no ver resultados en tus redes, de invertir horas y recibir silencio por respuesta, de mirar perfiles ajenos como quien ve llover, quizá ha llegado el momento de currártelo de verdad. Y no tiene que ser complicado. Solo tiene que ser auténtico, estratégico y bien hecho.

Estoy aquí, en tu ciudad, en tu hora y en tu idioma. Si quieres que le demos la vuelta a tu perfil, que hagamos que tu negocio empiece a sonar distinto y a vender sin parecer un comercial de teletienda, ya sabes dónde encontrarme.

Y sí, lo hacemos fácil, con enfoque local, cercano y directo. Como debe ser. Con las redes bien puestas.

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