Haz memoria. ¿Cuántas veces has publicado algo que no te convencía del todo pero pensabas que iba a tener tirón? Si lo piensas bien, ponerte una careta para encajar en las redes sociales es como querer venderle jamón ibérico a un grupo de veganos fanáticos: inútil, agotador, y encima te quedas sin jamón.
El postureo digital te está pasando factura
Nos han vendido que hay que estar en todas partes, mostrar la mejor cara, subir stories mientras desayunas tu tostada de aguacate con cara de que te encanta madrugar… Y todo eso para seguir siendo uno más en el rebaño. El problema no es Instagram, ni TikTok, ni el algoritmo que parece tener vida propia. El problema es que muchos siguen jugando a un juego inventado por otros. Y así no se conecta ni con la madre que te parió.
¿Quieres que te vean? Pues haz que te escuchen. No repitas lo que otros ya han contado solo que con un filtro bonito. No publiques por publicar. Publica cosas que digas «esto lo diría hasta en una barra de bar con un vermut delante». Porque si tú no te crees lo que haces, ¿qué esperas que hagan los demás?
El contenido con alma corta más que cualquier truquito de engagement
Hay algo que no se compra en ningún curso exprés de redes sociales: tener cojones para ser tú mismo. Y eso, por raro que parezca, es lo que más escasea ahora mismo en Internet. Lo más rentable que puedes hacer es dejar de hablar como si fueras un panfleto andante.
Cuenta lo que piensas. Comparte lo que sabes sin adornos. Y si de paso haces que alguien se ría, se plantee algo o incluso te mande a paseo, has ganado. Porque no estás en esto para tener 10 mil seguidores que pasan de ti, sino para conectar con los veinte que quieren lo que solo tú puedes ofrecerles.
Míralo tú mismo.
Si vas a usar una red social, que sea como tú quieras
Ya está bien de estrategias fotocopiadas y frases hechas. No necesitas ser experto en marketing digital ni contratar a un gurú que te cobre como si te hiciera famoso. Necesitas tener algo que decir y decirlo de frente. Porque de eso va esto: de usar las redes para comunicar, no para imitar.
Si ves que no sabes por dónde tirar, empieza por mirar a quienes lo hacen bien sin disfrazarse. Gente como esta plataforma tiene recursos oficiales que pueden ayudarte más que muchos vendehumos que se hacen llamar consultores.
Y deja el dichoso calendario de contenidos si lo único que haces es rellenarlo con chorradas. Mejor una publicación al mes que diga algo, que treinta al día que no digan nada.
Ser auténtico vende más que cualquier hashtag viral. Pero eso lo sabes tú desde hace tiempo, ¿a que sí?
Y si todo esto te ha removido algo, quizás sea el momento de ponernos en serio con tu presencia online.
¿Tienes un negocio local en España y quieres que tus redes hablen el idioma de tus clientes? Pues ya estás tardando en escribirme. Estoy más cerca que tu competencia y hablo claro. Tú dirás.
