¿Has notado que cada vez que abres esa aplicación donde todo el mundo parece más feliz que tú, te dan ganas de tirar el móvil por la ventana o empezar una secta de eremitas digitales? Sí, hablo de ese sitio donde hasta tu vecino del tercero parece modelo de pasarela. Pero espera, no vayas a cortar el WiFi todavía. Vamos a darle la vuelta a la tortilla y usar esa plataforma a nuestro favor.
Lo que nadie te cuenta sobre el gran escaparate
Esa red social tan adictiva es como un club secreto donde el postureo manda y la vida de los demás siempre parece mejor que la tuya. Pero si sabes cómo usarla con cabeza, se transforma en una herramienta muy potente. ¿Para qué? Para vender, para conectar, para hacerte visible.
El truco no está en poner filtros noruegos a cada foto, ni en mostrar tu café de soja con arte en cada esquina del barrio. El truco está en generar contenido con intención, en mostrarte real (aunque no salgas en chándal con agujeros) y en ser constante.
¿Que qué es eso de contenido con intención? Pues hablarle directamente a quien te va a comprar. Es decir, dejar de contar lo bonita que es la vida y empezar a resolver problemas o entretener de verdad. Y para eso no hace falta tener una cara bonita, sino una buena cabeza.
Claves para que no te sigan solo tus primos
Todo el mundo quiere seguidores. Pero, ¿y si te digo que lo importante no es el número, sino quién te sigue? Porque seguidores con los que no conectas no valen ni para inflar el ego. Los que sí importan son los que además de darte al like te preguntan: «¿Dónde lo compro?» o «¿Qué haces exactamente tú?»
- Céntrate en tu nicho. Que tú no vendes a todo el mundo, ni falta que hace.
- Usa palabras humanas. Olvídate de hablar como un folleto, sé tú mismo… pero con un plan.
- Muestra procesos. A la gente le encanta ver lo que pasa detrás, el cómo lo haces, no solo el resultado final.
No te hace falta bailar, ni gritar, ni hacer tonterías frente a la cámara (salvo que te encante). Con una comunicación honesta y bien pensada te van a empezar a mirar con otros ojos.
El vídeo que remueve lo que tienes ahí dentro
Por si todo esto te parece palabrería y quieres ver qué se puede lograr cuando uno se lanza con autenticidad, te dejo este vídeo que lo clava:
Este tipo de vídeos son los que hacen que te quedes, que conectes y que pienses: «Oye, esta persona sabe de lo que habla».
Y si lo tuyo va en serio, te interesa echarle un ojo al sitio oficial donde cuentan todo el tinglado o profundizar con esta guía para negocios que merece la pena tener guardada.
¿Ahora qué? Ahora toca que comiences a usar esta red como una herramienta y no como una galería de frustraciones ajenas. Piensa qué puedes aportar, cómo puedes ser útil o divertido, y ponte a compartir. No esperes a tener la foto perfecta, sube la real. Habla como tú. Di lo que piensas. Pero hazlo con un objetivo claro: atraer a quienes te están buscando sin saberlo.
Y si estás cerca de aquí y quieres darle un empujón a tu presencia digital, no te quedes en el me gusta. Escríbeme, toma un café conmigo o déjame que convierta tu perfil en una máquina de captar clientes. Que ya está bien de ser invisible en una red donde todo el mundo grita.
