Por si no te habías dado cuenta, estamos en esa era en la que si no estás en las redes, eres como un cactus en un sótano. Nadie te riega, ni te mira. Da igual si tienes el mejor producto o das el mejor servicio desde 1983, si no sabes moverte por las redes (y sí, por esa red de colorines que empieza por ‘I’ y acaba en ‘gram’), vas apañado.
Lo de subir fotos chulas ya no cuela
Hubo un tiempo en el que bastaba con una foto de tu gato marcándose una siesta y una frase motivacional copiada de Google para conseguir cuatro corazones rojos. Ese tiempo ya pasó. Ahora, si no haces algo que detenga el scroll veloz del dedo ansioso, estás perdido. **La atención es el nuevo oro digital**, y tú estás compitiendo contra vídeos de recetas, humoristas, chicas bailando, chicos gritones y una infinidad de personas hablando de lo que no tienen ni idea.
¿La clave? Deja de parecer un catálogo. Empieza a contar historias. Comparte algo que enganche, que resulte útil o, al menos, que haga reír. Y mete tu producto o servicio ahí con tacto, no como el que cuela publicidad en una cena familiar.
Hay que enseñar el colmillo y la muela, pero también el alma
De nada sirve tener el feed más bonito del mundo si no te creen. Y para que te crean, tienes que mostrarte. **El contenido auténtico funciona**, porque transmite algo que muchos han perdido: confianza. Habla como hablas tú. Nada de «compartimos con vosotros nuestra nueva propuesta de valor». ¿Eso qué es, una oferta de supermercado?
Haz directos. Muestra cómo curra tu equipo. Graba tus cagadas (literalmente si vendes pañales). **Humaniza tu presencia online**. Eso provoca una cosa que pocos logran: conexión. Y en esa conexión está el dinero. Que sí, el dinero.
Mira este vídeo y dime si no entiendes lo que te estoy diciendo:
¿Quién quieres que te vea?
No se trata solo de que te vea mucha gente. Se trata de que te vea quién tiene que verte. **El algoritmo premia lo que retiene**, lo que se comparte, lo que hace que alguien se quede un segundo más. Así que no vayas a lo fácil. No copies al que tiene 100 mil seguidores porque probablemente tú no tengas su presupuesto ni su cara bonita.
Haz contenido para tu gente, para los que te compran, para los que te escriben al WhatsApp preguntando si tienes Bizum. Si vendes en tu barrio, habla de cosas que les suenen del barrio. Si lo tuyo es el asesoramiento online, da valor real. No sueltes lo mismo que los gurús de palo.
Y si quieres ideas de cómo mejorar tu presencia digital, échale un vistazo a esta guía oficial. Pero ya te aviso, leerla no es suficiente si luego subes lo mismo de siempre con filtro Valencia y sin alma.
¿Estás en España y te estás dejando la piel por sacar tu negocio adelante? Pues hazme caso: invierte en tu comunicación. De verdad. Es mucho más barato que lo que vale perder la atención de los que sí pagarían por lo que ofreces.
¿Necesitas que te eche un cable con esto? Escríbeme. Pero no para pedirme presupuesto. Escríbeme para contarme qué necesitas. Si hay química, ya hablaremos de cifras. Y si estás por aquí cerca, nos tomamos un café (o dos), me cuentas tu historia, y la transformamos en contenido que grite fuerte en las redes mientras tú te centras en lo que sabes hacer bien.
