Cuando te enganchas sin darte cuenta a eso que no pensabas ni probar

Te prometiste solo echar un vistazo. Cinismo y escepticismo por bandera. “Menuda pérdida de tiempo”, dijiste. Una app más para bailarines, adolescentes hiperactivos y señores disfrazados de gatitos. Pero claro… empezaste a deslizar con el dedo. Un vídeo. Otro. Y zas… ya era miércoles otra vez. Bienvenido al maravilloso multiverso del scroll infinito. Bienvenido a TikTok. Aunque tú digas que solo entras por los memes, esa cosa tiene más imán que una nevera de abuela.

Un universo propio con su propio idioma (y sí, seguramente ya sabes decirlo)

Ni se parece a Instagram ni quiere se parecer. Esto no va de perfiles curados ni poses impostadas bajo atardeceres falsos. Aquí todo pasa tan rápido como lo ves. Y si pestañeas, te lo pierdes. Hay humor, sí, pero también retos, maquillaje, cocina, consejos de vida, minitutoriales de todo tipo y hasta cosas que no sabes cómo has llegado a ver pero oye, te han entretenido.

Lo mejor de todo es que la app aprende de ti. (Y mucho mejor de lo que te gustaría admitir.) ¿Que te has quedado 3 segundos más viendo a un señor haciendo pan en silencio? Pues pan, pan y más pan vas a ver. Que has sonreído con gente reformando casas con cuatro duros y una radial, pues ahí tienes. TikTok te conoce. Y ejecuta mejor que tu madre pidiéndote que vayas a verla más.

La droga blanca del entretenimiento: el bucle perfecto

No es casualidad que te enganches. Está diseñado para ello. Pero no con malicia ni con fórmulas diabólicas. Es entretenimiento puro y duro, concentrado, afilado, directo a tu vena de dopamina. Dicen los expertos que la generación Z cada vez tiene menos paciencia. Y tienen razón. Pero no es solo cosa de ellos. A ti también te ha pasado. Cada vez lo quieres más corto, más directo y que te atrape en segundos. Y TikTok lo hace. Lo hace muy bien.

Ese tono fresco, esa falta de solemnidad, ese “no quiero impresionar a nadie pero mira esto que te va a volar la cabeza”… es el caldo de cultivo perfecto para crear fenómenos virales sin necesidad de tener ni un solo seguidor. Porque aquí el vídeo manda, no el currículum ni lo que has hecho en otras redes. Todos empiezan desde cero. Pero algunos, en horas, ya están en la cima.

No estás perdiendo el tiempo, lo estás jugando como un profesional

“Eso no es para mí, yo soy más de leer prensa”. Lo que tú digas. Pero lo cierto es que cada vez más gente encuentra ideas nuevas, consejos financieros, críticas de películas, recomendaciones de libros y hasta inspiración emocional para cuando viene el bajón. Y todo eso en vídeos de menos de un minuto. ¿Y sabes qué? A menudo, explicados mejor que en muchas charlas motivacionales de YouTube. Con humor, con sinceridad, y sin florituras.

Por eso marcas grandes, pequeñas, profesionales de mil sectores y hasta comercios del barrio están creando contenido ahí. Porque en TikTok se mueve gente, se mueve conversación real, se viraliza lo auténtico. De hecho, si tú mismo has pensado alguna vez en hacer algo con tu negocio ahí dentro, ya vas tarde. Muy tarde. Incluso alguien con cero seguidores y una buena idea puede generar un impacto bestial.

Y sí, TikTok tiene sus normas, sus códigos, su forma de contar. Pero no hace falta que bailes. No hace falta que te disfraces ni que imites a nadie. Solo necesitas ganas, un poco de desparpajo y saber decir cosas que interesen. Porque si no despiertas interés, te ignoran. Pero si lo haces un poco bien… prepárate.

¿Y si en vez de mirar tanto, empezamos a hacer?

Porque tú, sí tú que estás leyendo esto, posiblemente tienes algo que contar. Una historia, un servicio, una idea, un producto, algo que podría conectar con alguien. Y allí fuera hay millones moviéndose como locos buscando justo eso. No necesitas ser influencer. Solo necesitas empezar.

Así que si estás por aquí, por la zona, con un negocio, con algo que ofrecer, o simplemente con ganas de poner en marcha algo que tenías en la cabeza hace tiempo… vamos a hablar. Sin tecnicismos ni cursillos de anglicismos baratos. Dale al clic y empecemos algo que enganche más que el vídeo aquel del gato DJ que viste quince veces.

No pierdas el día viendo. Haz que te vean a ti.

Deja un comentario

Tu dirección de correo electrónico no será publicada. Los campos obligatorios están marcados con *

Scroll al inicio