¿Cansado de publicar y que solo te den like tu primo y tu ex que aún te stalkea? Ya va siendo hora de dejar de mendigar atención en redes y empezar a hacer que los demás quieran seguirte de verdad (sin sentir lástima).
Gritar no es comunicar: eso ya no cuela
Nos hemos acostumbrado a ver perfiles que parecen un mercadillo ambulante. Gente que sube fotos de productos, textos llenos de emojis rebosantes de entusiasmo falso y vídeos donde todo es «oferta limitada» y «no te lo puedes perder». ¿Resultado? Cansancio digital. La gente huye de ahí como de un vendedor de seguros a comisión.
En lugar de eso, empieza por preguntarte: ¿qué interés real puede tener alguien en seguirte? No pienses en ti, piensa en ellos. En su vida, en su rutina, en su dolor de cabeza ese lunes a las 8:38 de la mañana. Ahí es donde tienes que meter tu contenido como cuchillo en mantequilla. Que resuelva, que entretenga, que conecte. Tu perfil no es una teletienda: es una oportunidad de conversación.
Tu comunidad no se construye con algoritmos
Puedes aprenderte de memoria todos los secretos de los hashtags, publicar a las 12:15 porque es «la hora mágica» o usar música viral en tus vídeos. Pero si no hay alma en lo que haces, te quedarás solo bailando al viento. Y no hay tristeza más grande que un perfil con mil vídeos y cero conexión.
Empieza a contar historias. Reales. Cotidianas. Humanas. La gente no conecta con estrategias, conecta con verdades que se parecen a las suyas. Si vendes ropa, enseña el detrás de cámara, los errores, el proceso, el día que te salió todo mal. Si haces pasteles, muestra cuando se quema uno y lo tienes que repetir. Las redes están tan llenas de perfección plastificada, que lo imperfecto despierta cariño.
Deja de rogar por ventas y provoca interés
Hay una diferencia gigantesca entre vender y suplicar. Y al que suplica, rara vez le compran. ¿Quieres que te compren? Haz que quieran saber más. Que tu contenido sea tan bueno que el mensaje de «¿cuánto cuesta esto?» llegue solo.
Para eso, céntrate en aportar. Comparte consejos, muestra resultados, educa sin aburrir. Utiliza vídeos que impactan como este que te comparto aquí abajo. Míralo entero y dime que no provoca ganas de compartirlo:
Y si quieres ponerte serio/a con esto de mejorar tu presencia en redes y dejar de andar haciendo publicaciones porque «hay que estar», pásate por la web oficial de Instagram para estar al tanto de las buenas prácticas. O mejor aún, aprende cómo usarlo de verdad como herramienta de negocio.
Recuerda algo fundamental: los seguidores son personas, no números. No te obsesiones con crecer, obsesiónate con conectar.
Y ya que estamos, si tienes un negocio por la zona y estás harto de subir contenido que no convierte a nadie, mándame un mensaje. Que igual no hago magia, pero sé por dónde empezar para que por fin te sigan con ganas. Y eso, no es poca cosa hoy en día.
¿Tienes un perfil que no engancha o no tienes ni idea de por dónde empezar? Escríbeme y lo arreglamos en condiciones. Nada de fórmulas milagrosas, pero sí trabajo bien hecho y estrategias afiladas como cuchillas de barbero. Aquí se viene a currar, sí, pero también a disfrutar de que por fin alguien te escuche en redes.
