Lo que muchos aún no saben sobre esa red de postureo silencioso

¿Te has parado a pensar cuánto tiempo pasas deslizando el dedo sin parar? Seguro que sí, aunque prefieras no contarlo. Eso que empezó siendo una aplicación para colgar fotos de tus gatos y tus desayunos verdes, ahora es un escaparate donde todos quieren venderte algo… incluso los que dicen que no venden nada.

Los grandes secretos se cuentan en silencio (o en stories)

Deberían ponerlo en los términos y condiciones de uso: si no sabes usarla bien, acabas usándola mal. Y con mal me refiero a malgastar tu energía viendo vidas que no existen. Pero ojo, si juegas bien tus cartas, esa red de imágenes filtradas y frases motivacionales puede ser tu mejor aliada.

Porque aquí entre tú y yo, no hay mejor forma de que te vean que estando donde todos están mirando. Solo que en lugar de decir «mírame», aprende a decir «esto es lo que hago y esta es la solución que necesitas» con estilo, con autenticidad y, sobre todo, sin parecer más de lo mismo.

Cómo convertir esa app en un escaparate que realmente vende

La clave no está en subir tres fotos a la semana ni en bailar frente a la cámara si no se te da bien. Está en entender quién te ve, por qué te ve y cómo puedes ayudarle. Mira, si te dedicas a cualquier cosa mínimamente interesante, desde vender velas con olor a librería antigua hasta sesiones de fisioterapia para oficinistas doblados, aquí tienes una oportunidad brutal.

Haz contenido útil. Cuenta historias, no promociones. Enseña cómo ayudaste a ese cliente gruñón que ahora te recomienda a todos sus amigos. Muestra lo que haces con honestidad. Y cuidado: si no eres tú quien controla tu mensaje, otro lo controlará por ti (spoiler: será uno de esos gurús con dientes perfectos).

Si quieres ver una muestra muy clara de cómo conectar con tu audiencia con un contenido potente, aquí tienes un ejemplo que no tiene desperdicio:

No necesitas miles de seguidores, necesitas los adecuados

Deja de obsesionarte con los números. Un perfil con 57 seguidores que realmente te escuchan vale más que 10.000 que no saben ni cómo te llamas. El verdadero impacto está en la interacción real, no en los likes vacíos o en los seguidores obtenidos con sorteos repetitivos.

¿Quieres aprender a contar lo que haces de una forma que impacte —de verdad— a tu público? Mira cómo lo hacen los buenos profesionales. Te dejo un enlace interesante sobre cómo crear una estrategia de contenido que no parezca calcada a la de todos los demás: aquí tienes bastante chicha. Pero prométeme una cosa: no te quedes solo en la teoría. Pilla una libreta, apunta ideas reales y empieza ya.

Y si quieres hacer esto bien, de verdad bien, empieza por preguntarte: ¿qué necesidad resuelve lo que hago? ¿Quién tiene ese problema? Y entonces publica con intención, no solo por rellenar.

Oye, que tampoco hace falta parecer un iluminado del marketing. Esto va de conectar, no de impresionar. Así que deja de usar efectos de humo, filtros que te hacen parecer una caricatura elegante y pies de foto que parecen sacados de un libro de autoayuda de 2€.

¿Tú vendes algo en tu ciudad? ¿Prestas un servicio, arreglas cosas, pintas cuadros o haces quesos que huelen a gloria? Pues no lo escondas como si te diese vergüenza. Cuéntalo. A tu manera. Con tus palabras. Mostrando el proceso real. Ahí está la diferencia entre recibir mensajes de clientes o seguir esperando el dichoso algoritmo a ver si te ilumina.

Hay mercado para todo, pero el mercado empieza en tu barrio, no en el algoritmo.

¿Eres de los que hacen cosas reales y ayudan a gente de verdad?

Si tienes un negocio, si das servicios en tu zona y todavía no estás aprovechando esta herramienta como toca, estás perdiendo oportunidades cada día. Literalmente. Gente que busca justo lo que tú haces está ahí fuera viéndolo en perfiles de otros… que no lo hacen ni la mitad de bien que tú.

Así que si quieres destacar sin parecer uno más, si te apetece usar bien este canal que no va a desaparecer en los próximos diez años y si además quieres que la gente de tu ciudad te empiece a conocer, escríbeme. Veamos qué estás haciendo y cómo lo puedes mejorar sin convertir tus publicaciones en una copia más. Yo te ayudaré a que te vean y te escuchen, aunque nunca hayas salido en pantalla hasta ahora.

¿Te vienes o prefieres seguir publicando frases que ni tú mismo te crees?

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