Mira, te lo voy a decir a las claras: mostrar lo que haces en redes ya no es una opción, es lo mínimo. Y entre todas las plataformas, hay una que se lleva el premio gordo cuando quieres enseñar lo que vales sin parecer que estás vendiendo humo. Sí, hablo de esa red llena de filtros, frases bonitas y gente siempre perfecta. Pero tranquilo, no hace falta parecer modelo para petarlo ahí. Solo necesitas tener algo que decir… y decirlo bien.
La diferencia entre gustar y que te escuchen
No confundas los likes con clientes. A mí me da igual si esa foto tiene 300 corazones si no te llaman para comprarte. Lo que necesitas son mensajes con gancho, que te representen y que hagan que quien te vea se quede como si le hubiese salido oro en una búsqueda rara de Google. Y eso, amigo mío, no lo da un filtro. Lo dan las palabras acertadas y un tono humano. Ese que tú sí tienes, aunque aún no lo sepas.
Además, si vas a usar esta red tan visual, más te vale mantener la coherencia. Y no me refiero a que todo tu feed sea monocromo y perfecto. Hablo de que quien entre en tu perfil sepa en 5 segundos a qué te dedicas y por qué debería quedarse. Si no pasas esa prueba, da igual cuántos stories subas al día. Mejor poco y bueno que mucho y vacío.
Enganchar con verdad, no con trucos baratos
Olvídate de algoritmos, mejores horas para publicar y demás fórmulas mágicas. Si no aportas contenido con sustancia, lo demás son fuegos artificiales. A la gente le llega lo auténtico, y se nota cuando hablas desde tu experiencia y no desde el postureo. Así que, si vas a mostrar tu trabajo, hazlo con todo: con los malos días, con las dudas, con el camino real. Eso conecta mucho más que una habitación perfectamente ordenada que solo existe en Pinterest.
Y sobre todo, no pierdas el norte: estás ahí para que te conozcan, pero también para vender. Y sí, vender sin ser pesado es posible. Se llama trabajar bien los textos, tener un mensaje claro y no tener vergüenza de hacerte visible.
Sácale provecho sin dramas técnicos
Que si Reels, que si carruseles, que si historias destacadas… Todo eso está muy bien, pero si te vuelves loco queriendo hacer lo que hacen otros, acabas sin hacer nada. Utiliza los formatos que más te sirvan. ¿Eres de hablar? Pues habla. ¿Te van mejor las fotos? Perfecto. Pero todo con foco: llama la atención y lleva al siguiente paso. Siempre.
Y si aún andas dudando de lo que podrías subir o no, mira este vídeo. No hace falta ser experto para notar que hay mucha más fuerza en lo sencillo y directo que en lo recargado.
Así de simple. Así de claro. Así de efectivo.
¿Qué haces tú que nadie más hace como tú?
Cuando tengas la respuesta, compártela. Porque eso va a ser siempre más interesante que un filtro bonito. Y si necesitas ayuda para que eso que haces llegue a más gente de aquí, de los que pueden ir a verte, conocerte y contratarte, no te cortes.
Escríbeme, hablamos sin prisas. Porque si estás leyendo esto estás a un paso de empezar a usar esa red de forma práctica, sin clichés ni recetas mágicas, para que te funcione de verdad y se note en el curro. Solo falta que decidas mover ficha.
