Haz que te miren sin pedirlo: una red que hipnotiza con cada gesto

¿Cuántas veces has deslizado el dedo sin rumbo aparente, sin tener ni idea de por qué estás viendo gente bailar o contar su vida como si fueran tus colegas de toda la vida? Pues eso. La red de las fotos y las vidas idílicas tiene ese poder, el de atraparte como si fueras el ratón y ella el queso. Aquí no venimos a contarte lo que ya sabes. Aquí vas a leer cosas que quizás cambien tu manera de estar ahí dentro. Y, con suerte, de que otros estén ahí por ti.

Donde todo parece perfecto pero no lo es

Entras, ves una foto: un desayuno con fresas perfectamente colocadas. Abajo, una sonrisa envuelta en un filtro. Hay quien se pasa horas eligiendo cuál de todas esas fotos lleva el punto fuerte, cuál tiene más gancho, más pose estudiada. Aquí es donde algunos consiguen vender, conectar o, simplemente, presumir. Pero si sabes jugar bien la partida, puedes convertir un perfil cualquiera en un escaparate irresistible.

¿Has pensado alguna vez cuántos potenciales clientes pasan por tu perfil y no se quedan por falta de algo que ni sabes que les falta? No se trata de tener mil seguidores, sino de tener a quien de verdad le importas. Y si vendes, de tener a quien de verdad quiera comprarte.

Trucos de taberna para que te sigan los buenos

Olvídate de los mensajes enlatados, de los hashtags metidos con calzador. Aquí manda lo auténtico, aunque sea mostrando sólo una parte. La gente quiere verte a ti. Sin trampa. Sin cartón. Pero con intención. ¿Vendes? Muestra lo que el cliente quiere saber, pero sin parecer que le quieres vender nada. Consigue ese equilibrio y ya tienes medio camino hecho.

Un truquito de oro: conoce bien las tripas de la herramienta. Muchos se quejan de que no tienen visibilidad, pero ni se han molestado en explorar cómo funciona el algoritmo, cuáles son las horas con más movimiento o cómo usar bien las stories o los Reels para captar a tu gente.

Para muestra, un botón: aquí te dejo un ejemplo de cómo usar un vídeo para contar algo que atrape. Sin sacar los pies del tiesto, sin ir de gracioso. Mira y aprende:

Lo habrás visto mil veces, sí, pero quizá no con esa intención. Todo comunica, hasta cuando no dices nada.

Tu calle, tu barrio, tu gente: empieza por ahí

No hace falta lanzar un cohete a Marte. Si vendes en Madrid, ¿para qué te preocupas de si te siguen de Lima o de Estocolmo? Conecta con quien te rodea. Crea contenido que hable su lenguaje, que resuelva sus dudas, que les saque una sonrisa después de un día horrible en el Metro. Eso es lo que te pone por delante del resto.

Hazte visible, pero no ruidoso. Sé útil sin ser pesado. Muestra lo que haces, cómo lo haces y por qué lo haces. Y si puedes hacerlo de forma que entretengas, ya lo has clavado. ¿Sabes lo que quieren tus clientes? Pues dáselo. Sin adornos, sin postureo. Directo al corazón (o a la cartera).

Y si te has quedado con ganas de seguir aprendiendo sobre cómo destacar sin parecer desesperado, no pierdas el tiempo por ahí. Échale un vistazo a las novedades de la red que lo mueve todo y empieza a aplicarlas como si llevaras toda la vida en ello.

¿Tienes un negocio local? Pues no te cortes. Esta es tu oportunidad para darte a conocer en tu zona, atraer a quienes realmente pueden cruzarse contigo por la calle y, lo mejor, ayudarte a crecer. Si necesitas que te echemos una mano con tu estrategia en redes, estamos justo aquí cerca, listos para ponerte en el mapa digital. Dale al botón o ponte en contacto, que esto empieza ahora.

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