Estás navegando tranquilamente, parece que todo va viento en popa, pero de repente ¡zasca! aparece un mensaje peor que un lunes por la mañana: “403 Forbidden”. Es como si a alguien se le hubiera olvidado invitarte a su fiesta en su propia casa digital. Y tú ahí, intentando entrar. Te han cerrado la puerta en las narices sin explicaciones. Y duele, porque tú solo venías a curiosear, no a montar una fiesta ilegal en el servidor.
Lo primero que piensas: ¿He roto algo?
No, tranquilo. No has hackeado nada, aunque en tus peores días quizás el teclado te haya mirado raro. Este tipo de error es más habitual de lo que crees. El error 403 simplemente significa que tienes prohibido acceder a esa dirección. No tienes los permisos, así, sin más. Imagina que quieres entrar en tu bar de siempre y de repente el camarero te dice: “Tú no entras hoy.” Papeles no te va a pedir. Pero tampoco te cuenta el porqué. Frustrante, ¿verdad?
Las causas pueden ser tan variadas como absurdas: una configuración del servidor mal hecha, restricciones regionales, o quizás alguien ha bloqueado tu IP sin que tú te hayas enterado (seguramente sin mala intención, pero oye, qué faena).
En cualquier caso, no te sientas culpable. No tiene nada que ver contigo. Es el mismo internet el que se ha vuelto paranoico y te deja fuera.
¿Cómo evitar que el dichoso mensaje se repita?
Ahora tocaría ponerse en modo detective tecnológico, pero de los que no necesitan gabardina. Aquí van unos cuantos trucos para dejar de ver esa pantalla blanca con letras negras que te arruina el día:
- Prueba a limpiar la caché del navegador. Sí, como cuando sacudes el mantel después de comer. A veces se quedan migajas técnicas y eso causa follones.
- Cambia de navegador, incluso de dispositivo. A veces el problema es que tu móvil o tu portátil están peleados con la web.
- Contacta con el administrador del sitio. Nadie lo hace, pero oye, para eso están. Diles que no puedes entrar, que te han apagado la farola, y que quieres volver a pasear por su web.
- Y si esto ha pasado en tu web, entonces preocúpate. Puede que tengas mal configurados los permisos de los archivos. O peor, que alguien haya puesto la seguridad tan alta que ni tú puedes entrar. En ese caso, toca hablar con tu proveedor de hosting y pedirle que te quite ese muro invisible.
¿Y si tus visitantes se comen un 403 sin querer?
Si tú eres de los que gestionan una web, más vale que no dejes que tus usuarios se den contra el muro. Primero porque molesta, y segundo porque se van a otro sitio tan rápido como si regalaran cerveza. Aquí no se anda la gente con paciencia. Querer entrar en una web y toparse con una prohibición injusta es motivo suficiente para cerrarla y no volver.
Una forma elegante de evitar esta fuga es asegurarte de que las rutas internas de tu sitio funcionan y que los archivos sensibles están en la caja fuerte digital, no tirados por ahí. Y ya que estamos, revisa tus códigos de error en condiciones, que no cuesta tanto y te ahorras disgustos.
Ah, y hablando de disgustos… ¿Te has encontrado con que necesitas un armario pero no puedes ir a la tienda porque estás en bata y son las diez de la noche? Pues mira esta maravilla que te dejo aquí abajo. Sí, sí, que se ve sin tener que salir de esta página, que aquí nos gusta ponértelo fácil:
Una preciosidad de armario de tela con cremallera, para que no solo evites errores 403 en la pantalla, sino también en el caos de tu habitación. ¿Qué más quieres?
Y si eres de los que necesita ayuda para resolver este tipo de marrones técnicos, o simplemente quieres que alguien se encargue de que tus clientes no vean nunca más ese feo mensaje de prohibido, pásate por esta guía de Cloudflare, que te pone las pilas rápido.
¿Te gustaría que tu página web estuviese a prueba de errores y no echara a nadie sin explicación? Pues aquí andamos, ayudando precisamente a negocios locales como el tuyo a no perder clientes en un clic. Si estás en la zona y te suena el teléfono cuando lees esto, será casualidad… o no. Pero aprovecha. Llámanos, escríbenos, o mejor aún, ven a tomar un café y hablamos de cómo dejar de perder visitas por errores invisibles. Algo harás bien si has llegado hasta aquí.
Que tu web funcione como debe y no como le dé la gana.
