Cómo dejar de gritar al vacío y empezar a conectar con gente de verdad

¿Cansado de subir contenido y que apenas lo vea tu madre y ese amigo que aún usa Tuenti? Bueno, igual Tuenti no, pero ya me entiendes. Estás publicando en esa red social que parece un escaparate brillante, pero sientes que nadie se para a mirar lo que ofreces. Vamos a ver si consigo que eso cambie de una vez por todas.

La diferencia entre gustar y enganchar: no eres una tienda de chuches

Puedes tener fotos muy monas, textos que parecen escritos por una IA con exceso de azúcar y filtros que harían llorar de emoción a cualquier gato influencer. Pero si no engancha, no sirve. Hay que hablarle a la gente como si estuvieras en la barra del bar con una caña en la mano y sin prisa por volver a casa. Conecta, eso es lo que marca la diferencia.

Y no, no hace falta que bailes como si nadie mirase (literalmente), pero sí tiene sentido que tengas un mensaje claro, directo y honesto. ¿Vendes algo? Perfecto. Pero cuéntame por qué lo haces, para qué sirve y por qué debería importarme lo que ofreces. Si me sueltas el rollo de siempre, me voy. Así de simple.

La importancia de la coherencia y el no parecer un robot intentando ser humano

Subes una historia hablando de tu gato y luego un vídeo de lo duro que es emprender. Y entre medias, un “buenos días familia” con un café y una frase motivacional. ¿En serio? No necesitas ser perfecto ni sonar como un gurú del desarrollo personal; necesitas consistencia, coherencia y algo que decir que sea tuyo. Que cuando alguien vea tu contenido diga: «Esto solo puede ser suyo».

¿Quieres crecer? Pues empieza por dejar de copiar lo que hacen todos. Haz algo tuyo, sin filtros innecesarios, sin voz impostada, sin musiquitas épicas que no dicen nada. Lo que engancha es lo que resuena, lo que remueve, lo que no suena perfecto pero sí auténtico.

Y ahora, deja de leer y mira

Te dejo esto. No hace falta que salgas de aquí. Dale al play, observa, y luego dime si no te han entrado ganas de hacer las cosas de otra manera.

¿A que es otra historia? Porque se nota cuándo hay ganas, corazón y algo que contar. Así sí. Así dan ganas de quedarse, seguirte, y hasta comprarte si hace falta.

Y si todavía te preguntas por dónde empezar, échale un ojo a la página oficial de la plataforma. Encontrarás consejos útiles, aunque ya te aviso: el mejor consejo es que seas tú mismo. Con eso solo, ya vas por delante del 90%.

No te pierdas entre tanta pose, que aquí hay gente real

Si tienes algo que contar, hazlo. Si tienes algo que vender, véndelo. Pero deja de intentar parecer lo que no eres. La autenticidad no se fabrica con filtros, se nota en la piel, en las palabras, en los gestos. Empieza a usar ese perfil como lo harías cara a cara: con sinceridad, con intención y sin vergüenza.

Y si estás cerca, pásate un día por el estudio y hablamos de cómo dar forma a tu comunicación para que deje de sonar vacía. En esta ciudad aún queda sitio para los que hacen las cosas con alma.

¿Te animas o lo vas a dejar para mañana otra vez?

Deja un comentario

Tu dirección de correo electrónico no será publicada. Los campos obligatorios están marcados con *

Scroll al inicio