Hay algo que se te mete dentro cuando te topas con uno de esos vídeos en los que parece no pasar nada y sin embargo pasa todo. Estás desayunando, sin muchas ganas de encender el cerebro, y de pronto ¡zas!, un vídeo te revienta el café! Así funciona esa maravilla digital donde en 15 segundos te ríes, te enfadas o te emocionas. Un lugar donde la creatividad va en moto sin carnet, sin semáforos y sin mapas. Sí, hablamos de eso que ves tú, yo y el que jamás lo reconoce en voz alta. Hablamos de la plataforma de moda, aunque ni siquiera quiera serlo.
¿Y qué tiene eso que tanto engancha?
No es casualidad que miles (y ya vamos por millones, tranquilamente) de usuarios se suban cada día al escenario virtual. Aquí no hacen falta focos ni discursos larguísimos. Solo una idea. Una chispa. Lo demás, es cosa del algoritmo y de la gente. El entretenimiento vive en formato comprimido, y ahí está su gracia. Pero no pienses que se queda en bailes o filtros con orejas de perro –que también tienen su qué–, porque si sabes mirar bien, te puedes encontrar con contenido creativo, promos brillantes o hasta consejos que mejoran la vida.
Hay quien dice que todo esto es una tontería. Que son vídeos cortos para perder el tiempo… y sin embargo, cada vez más marcas, artistas, humoristas y hasta escritores se pasan por allí para conectar con una audiencia auténtica, sin envoltorios. Porque si de algo va esto, es de romper el guion, de no parecer profesional aunque detrás haya un curro tremendo.
Un vídeo vale más que mil reuniones de marketing
Lo llamativo es que todo puede pasar con solo sacar el móvil. Una historia que te pilló desprevenido, una frase que remueve o un momento de esos que te hacen soltar una carcajada cuando no tienes el horno para bollos. Y así, sin comerlo ni beberlo, te descubres navegando de un vídeo a otro, igual que quien hojea una revista en la sala de espera del dentista, pero más contento.
Aquí no hacen falta presupuestos millonarios ni producciones de Hollywood. De hecho, cuanto más natural, más atrapa. Porque lo que gusta en esta red es lo que se siente de verdad. Da igual si es un tutorial, una tontería o una mini historia contada con gracia. Si conecta, te pilla. Y si no, pasas al siguiente, sin rencores.
Pero ojo, esto no va solo de ver. Va también de participar. De crear contenido que haga sonreír, pensar o reflexionar. Así que si llevas tiempo diciendo que tienes algo que contar, pero no encuentras el cómo… ya sabes por dónde tirar. Date una vuelta por aquí (con tus cinco sentidos encendidos) y ya verás cómo se te enciende la bombilla.
Y si no te lo crees, míralo tú mismo
Porque una imagen (en movimiento) vale más que mil letras. Aquí te dejamos uno de esos vídeos que lo dice todo, pero sin decirlo, que te hace sentir aunque no entiendas ni lo que pasa. Dale al play. Lo mismo te cambia el día.
Si ese vídeo no te ha levantado una ceja, igual estás hecho de piedra. O tienes mal día. Que también puede pasar. Pero, ¡ojo! Porque ese tipo de historias son las que conectan con gente de verdad, que siente de verdad y que reacciona de verdad. Y si eres autónomo, emprendedor o tienes un negocio, ya estás tardando en sumarte al carro del contenido auténtico, barato y muy pero que muy visible.
Aquí tienes más ejemplos para inspirarte. No hace falta que copies. Solo observa, improvisa, y ponle tu sello. Esa es la única fórmula secreta que funciona en un lugar donde las reglas se rompen cada día.
¿Y qué pinta lo local en todo esto?
Mucho más de lo que parece. Porque lo cercano engancha, lo real emociona, y si tienes un negocio o una idea que ayuda al vecino, al de la siguiente calle o al que compra en tu tienda sin saber tu nombre… este es tu sitio. Deja de esperar a que las cosas pasen. Haz que pasen. Enséñale al mundo lo que tienes que ofrecer en el lenguaje que hoy lo peta.
Empieza por un vídeo. Solo uno. Luego hablamos.
¿Vives cerca? ¿Tienes algo que contar o vender? Escríbenos, que esto no es solo postureo. Es estrategia. Y de la buena.
