Déjate de excusas y empieza a contar lo que no te atreves

Te lo voy a decir sin rodeos: si estás más pendiente del filtro que de lo que cuentas, vas con el pie cambiado. Muchos siguen creyendo que todo esto va de postureo, que lo importante es la foto bonita, la frase resultona, y poco más. Pero te voy a reventar la burbuja: hoy ganar visibilidad y conectar de verdad va de contar lo que no cuentas cuando crees que nadie te escucha.

Lo que hace que se detengan a ver lo que publicas

Hay una verdad incómoda: todo el mundo sube contenido, pero casi nadie cuenta algo que remueva. Ves una ristra de imágenes con lo mismo de siempre. Si quieres que tu contenido no pase desapercibido, deja de intentar parecer perfecto y empieza a mostrar lo que de verdad importa. Esa parte tuya que no se ve a la primera ni tiene filtro de belleza.

Ponle palabras a lo que piensas cuando estás solo, cuéntalo como se lo contarías a un amigo con una cerveza en la mano. No hace falta que lo maquilles, sólo que lo digas como lo sientes. Eso engancha. Eso se comparte.

La gente se detiene cuando ve humanidad, no cuando ve perfección. Y en esta red, donde todo parece tan pulido, ser real es un superpoder. O, al menos, una forma de que te escuchen entre tanto ruido.

Cómo hacer que tu contenido trabaje por ti (sin estar todo el día pegado al móvil)

¿Publicar por publicar? No. Publica cuando tengas algo que tu audiencia necesite escuchar aunque aún no lo sepan. No hace falta subir tres post diarios, lo que hace falta es que cuando subas, lo que dices no sea más de lo mismo.

Que se note que detrás hay alguien que sabe, pero sobre todo, alguien que siente. Crea contenido que refleje lo que tú puedes aportar, la transformación que vives, los errores que has cometido y lo que aprendiste. La gente no quiere seguir a expertos distantes, sino a personas que ya han pasado por donde ellos están.

Incluye llamadas a la acción como quien lanza un anzuelo con el cebo justo: “Si te ha pasado esto también, escríbeme”. “¿A ti también te miraron raro cuando empezaste?”. Frases que invitan a hablar, a interactuar. Porque eso es lo que hace que funcione, no los hashtags que repiten todos. Aquí puedes ver algunas recomendaciones oficiales si quieres ponerte serio con el algoritmo.

Lo que nadie te dice cuando empiezas a crear contenido

Que el miedo al qué dirán va a seguir ahí. Y que si no haces nada, te va a ganar siempre. Pero si lo haces y subes ese reel que pensabas que no, si escribes ese texto que llevas tiempo guardando, vas a empezar a conectar con quien tienes que conectar.

No hace falta tener mil seguidores más. Hace falta tener los adecuados. Los que te lean esperando el siguiente texto. Los que te escriban porque se sintieron menos raros al leerte. Eso es construir algo sólido. Lo otro es jugar a las visitas vacías.

Y te repito lo que ya sabes pero quizás necesitas volver a oír: no necesitas parecer mejor, necesitas que te vean. De verdad. Sin adornos.

Instagram para negocios tiene herramientas útiles, pero ninguna sirve si lo que cuentas está vacío.

Así que, si llevas tiempo queriendo que te tomen en serio ahí dentro, empieza tú por tomarte en serio lo que dices. Y luego dilo. Sin filtro. Como va.

¿Tienes un negocio local y no sabes cómo contar lo que haces? Escríbeme. Igual necesitas que alguien lo cuente por ti como si lo dijeras tú. Sin frases prefabricadas ni adornos de feria. Como lo harías tú si te atrevieras a decirlo todo.

Estoy un mensaje de distancia. Vamos a mover esto.

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