Te voy a contar una de esas cosas que a la mayoría se le escapa, pero que cuando lo pillas, te cambia la manera de trabajar. Porque ya está bien de meterse en charlas inútiles, en reuniones eternas, en mareo de perdiz que no va a ningún sitio. Hoy hablamos de algo que, si lo usas bien, te puede ahorrar dolores de cabeza (y de espalda): la herramienta que te permite hablar, ver y decidir sin moverte del sitio.
Si tu tiempo vale, no lo regales en reuniones de café
Hay gente que tiene la agenda llena de reuniones y se cree importante. No se dan cuenta de que son el bufón del castillo. Las reuniones tienen que ser cosas serias. Y sobre todo, tienen que servir para resolver, decidir o avanzar. El resto es humo disfrazado de productividad.
Por eso quiero hablarte de una forma distinta de reunirte. Lo haces sin moverte de la mesa donde tienes tu café, sin peinarte si no te da la gana y, si quieres, en zapatillas. ¿Lo mejor? Puedes compartir pantalla, tomar decisiones, enviar documentos, y no perder ni un segundo. Nada de salas llenas de sillas incómodas.
Además, no necesitas instalar nada, ni poner a prueba tu ordenador ni contratar un informático. Con un clic estás dentro, y punto. Todo en la nube, todo accesible, todo en orden. Y si alguien dice que no lo puede conectar, ya sabes: excusas de siempre para no trabajar.
Reúnete con quién quieras, cuando quieras, y sin que te cobren por respirar
Y no hace falta que digas lo típico de “yo es que no soy muy tecnológico”. Esto es más fácil que pelar una mandarina. Solo necesitas un navegador, una conexión normalita, y ganas de hacer las cosas de otra manera. Más rápida, más ordenada y menos pesada.
Además, puedes usarlo para lo que te dé la gana. ¿Quieres montar una reunión con tu equipo? Perfecto. ¿Eres profe y necesitas hablar con los padres sin que tengan que cruzarse la ciudad? También. ¿Que tienes una tienda y quieres explicar el producto a un cliente de otra ciudad? Pues claro. Esto no te pone límites. Los límites los pones tú.
Y si eres de los que se fía cuando lo ve, aquí tienes el ejemplo con nombres y apellidos. Entra aquí directamente y ya ves lo que hay. Sin trampa ni cartón:
Esto es lo que hace que ya no tengas que depender de que todos estén en el mismo lugar. Te conectas, hablas y decides, y luego cada uno a seguir con lo suyo, que de eso va el trabajo productivo.
Y si quieres más información oficial de esta herramienta que te cambia la película, puedes pasarte por su sitio web oficial donde te cuentan todos los detalles, aunque ya te digo que no hace falta doctorado para usarlo.
O usas el tiempo a tu favor… o te lo roban sin vaselina
Si llevas tiempo pensando que las reuniones no sirven para nada, es porque las has hecho mal. O las has montado con la gente equivocada. O porque los medios que usas son más torpes que un burro con tacones.
Ahora tienes uno rápido, limpio y que no se complica la vida. Y si no lo estás usando aún… bueno, recuerda que mientras tú escribes ese email kilométrico, otro ya ha resuelto el tema en cinco minutos de reunión online. Y sin dramas.
Esto no va de tecnología, va de eficacia. Porque el que domina el tiempo, domina el mercado. Y aquí estamos para vender, para cerrar, para crecer… no para estar de videollamada eterna buscando el botón del micro.
Así que si estás en una empresa local, si tienes un negocio en el barrio, si eres autónomo con la agenda más apretada que el metro a las ocho, aquí va la solución que te va a ahorrar horas y disgustos.
Hazlo fácil, hazlo rápido y hazlo ya.
Y si estás por tu ciudad y quieres saber cómo aprovechar esta herramienta al máximo para tu equipo, tu academia o tu consulta, ponte en contacto. Aquí no vendemos humo. Te ayudamos a que no pierdas tiempo en lo que no importa. Escríbenos y te enseñamos cómo.
