Aquí no vienes a posar, vienes a comerte el mundo (y que lo sepan)

Estás que lo petas, pero nadie se ha enterado. Tienes un talento del copón, un servicio que más de uno necesita como el respirar, y tu madre es la única que comenta en tus publicaciones. ¿Te suena? Tranquilo. No estás solo en el club de los invisibles.

Porque una cosa es tener algo que ofrecer y otra mostrarlo al mundo como si lo hubieras inventado tú. Y no, no basta con poner una foto maja y ya. Aquí hay que moverse más que una coctelera en feria.

Tu escaparate digital no puede estar polvoriento

Imagínate un escaparate de tienda con cristal sucio, con un maniquí medio torcido y luces fundidas. Eso es tu perfil ahora mismo si no lo estás mimando como se merece. Y ¿sabes qué? La gente pasa, ni mira. Porque hoy, si no impactas en los tres primeros segundos, te vas al scroll del olvido.

Lo que haces, lo que ofreces, lo que vendes… tiene que gritar sin hacer ruido, llamar la atención sin pedir permiso. ¿Y cómo se consigue eso? Jugando bien tus cartas, entendiendo que esto no va de postureo, sino de estrategia. Una bien pensada, no una de las que haces mientras meriendas galletas.

Así que vamos con lo importante: tu contenido tiene que conectar o perecer. No te digo que inventes nada, pero sí que observes qué funciona, qué emociona, qué entretiene… e inyecta eso a tu contenido como si fuera cafeína en lunes por la mañana.

El algoritmo baila con quien se mueve

Sé que lo has oído mil veces, pero no está de más repetirlo gritando: el algoritmo detecta movimiento, no intenciones. ¿Publicas una vez cada quince días? Pues ponte una medalla por tu constancia, pero no esperes resultados. ¿Interaccionas con tu comunidad o solo publicas y huyes? Claro, así tampoco.

Esto va de jugar limpio, pero en serio. Dedica al menos cinco minutos a contestar comentarios, a dar like, a guardar contenido interesante. Porque si tú no estás presente, ¿por qué lo estarían los demás contigo?

Y para los que dicen que no tienen ideas: mírate el vídeo que te dejo aquí embebido sin salir de esta página, que igual te da el empujón que te hace falta. No tiene desperdicio.

Y ahora, ¿qué hacemos con todo esto?

Te lo digo claro: o te pones las pilas o tus competidores te sacan dos vueltas. El tiempo de observar ha pasado, ahora toca actuar. Optimiza tu perfil, trabaja los contenidos, crea vídeos que digan algo, que emocionen, que hagan reír o pensar. Pero hazlo.

Y ya que estás metido en faena, échale un vistazo a las herramientas oficiales que están ahí para ayudarte, no para confundirte.

¿Quieres quitarte el marrón de encima y dejar de improvisar publicaciones absurdas que no llegan ni a tu sombra? Entonces háblame. Si estás por la zona y quieres poner tu negocio a jugar en primera, pasa por el estudio. Aquí, a fuego lento y sin trampa, cocinamos contenidos que dan hambre de más.

Muévete ya. Porque si no lo haces tú, lo hará otro mejor y más guapo.

¿Nos tomamos un café y hablamos de cómo podemos petarlo contigo también?

Deja un comentario

Tu dirección de correo electrónico no será publicada. Los campos obligatorios están marcados con *

Scroll al inicio