Donde solo importas tú, no lo que aparentas

¿Te has dado cuenta de lo fácil que es hoy sonreír para la cámara mientras por dentro te estás desmoronando? Bienvenido al mundo donde los likes son más valiosos que los abrazos y donde el algoritmo decide si hoy existes o no.

Las redes sociales, esa selva de filtros saturados y cuerpos sin grasa. Y la red de la imagen perfecta, la favorita para muchos, ahí está… esperando a que le subas lo que comiste, lo que te pusiste, lo que soñaste. Pero aquí no hemos venido a que nos den palmaditas. Aquí estamos para contarte algunas verdades incómodas y útiles.

Lo que no se ve en el cuadradito de la foto

Detrás de cada publicación instagrameable hay más tensión que en casa en Navidad con cuñados. Horas para elegir la foto perfecta, el filtro que no parezca maquillaje barato y el pie de foto que suene ingenioso sin parecer desesperado. Vivimos en una era donde la autenticidad brilla por su ausencia. Demasiado postureo y poca verdad. ¿Cuántas veces has comparado tu vida con esa foto que viste eternamente sonriente?

Las cosas como son: convertir tu vida en producto visual es rendirse a los números. Y oye, no estamos en contra del juego. Si juegas bien tus cartas, esta red es como una navaja suiza: te vale para vender, mostrar, conectar, incluso emocionar. Pero si te dejas arrastrar, acabas creyéndote tus propios filtros… y eso, amigo, es el principio del fin.

Descubre cómo lleva Instagram su propia estrategia de presencia digital aquí.

Cómo no perder el norte con tanto seguidor

Lo primero: recuerda que tú y tu teléfono no sois uno. Lo segundo: deja de medir tu valía en corazones rojos. Lo tercero: si quieres sacarle jugo a esta plataforma sin que te chupe la energía, céntrate en esto.

  • Crea contenido que te dé la gana, no lo que crees que va a gustar más.
  • Planifica menos y conversa más: interactuar vale más que parecer omnipresente.
  • Activa la cámara cuando tengas algo que decir, no solo que mostrar.

No tienes que ser un gurú del marketing. Solo necesitas tener alma, algo que contar, y hacerlo desde un sitio real. No te hace falta mostrar café con leche espumoso cada mañana para que la gente conecte contigo.

Por cierto, si aún no entiendes bien cómo generar contenido que deje huella, este enlace sobre cómo funcionan los Reels puede que te aclare un poco el asunto.

El vídeo que lo cambia todo

Y ahora, lo prometido: un vídeo que aterriza sin escalas en el epicentro del tema. Lo ves, lo escuchas, lo sientes, y sí, también te hace pensar un poco más allá del próximo selfie.

Esto no va de dejar las redes o de demonizarlas. Va de usarlas sin que te usen. De recordarte que vales igual detrás que delante de la cámara. Que lo importante sigue pasando fuera de pantalla.

Y si estás en la zona, y necesitas a alguien que te eche un cable con tu presencia online sin postureo, de verdad, aquí estamos. Escríbenos, llama, haz una señal de humo. Preferimos verte de carne y hueso que en 1080p.

Pon tus redes a trabajar para ti. Y no al revés.

Deja un comentario

Tu dirección de correo electrónico no será publicada. Los campos obligatorios están marcados con *

Scroll al inicio