Hay una verdad incómoda que nadie quiere contar, pero tú y yo sabemos bien. Esa aplicación donde la gente sube fotos de comida, se graba bailando delante del espejo y parecen más felices de lo que son, se ha convertido en una mina de oro para quienes saben jugar bien sus cartas.
Ya no estamos hablando solo de postureo. Ahora hay gente que está haciendo negocio del bueno, creando marca personal sin gastarse un duro en publicidad tradicional. Sí, la cosa va de esa red social que empieza por ‘I’, pero hoy vamos a darle la vuelta al asunto sin nombrarla cada dos líneas.
¿Por qué algunos se forran y tú sigues publicando fotos del gato?
Si has caído en la trampa de subir contenido aleatorio esperando que un día suene la flauta, bienvenido al club. El algoritmo no es tu colega. Te da visibilidad cuando sabe que tu contenido interesa, engancha y, sobre todo, cuando genera interacción.
No importa si eres el mejor pastelero de tu barrio o un coach con frases motivacionales de lunes por la mañana. Lo que importa es que sepas contar quién eres, qué haces y cómo puedes ayudar a los demás… sin aburrir. De eso va este juego. Y lo mejor es que no necesitas ser famoso ni tener miles de seguidores.
Mira este vídeo y dime si no te dan ganas de ponerte las pilas (puedes verlo sin moverte de aquí abajo):
¿Lo has visto ya? Pues eso. Menos filtros y más contenido que aporte. Si lo tuyo es enseñar a hacer pan, hazlo bien. Pero hazlo como si hablaras con un amigo, de tú a tú. Sin tecnicismos. Y si tienes algo que vender, véndelo sin parecer que estás vendiendo. Porque el truco está en no parecerlo.
El algoritmo tiene hambre: dale de comer
Publicar por publicar no sirve de nada. Necesitas una estrategia. Una de verdad, no esas de «sube todos los días a las 8 de la mañana». Aquí lo que importa es la calidad del contenido, la conexión con tu público y entender que esto es una red SOCIAL, no un tablón de anuncios digital.
Haz que la gente comente, comparta, se quede mirando y quiera saber más. Usa historias que enganchen, pon ejemplos reales, mete alguna anécdota personal. Hazlos reír, llorar, sentir. Así es como se gana terreno. Y si necesitas inspiración, puedes ver algunos recursos oficiales para creadores que te dan claves para mejorar tu presencia sin morir en el intento.
Sí, puedes usar hashtags, pero tampoco te flipes. Escoge los que realmente tengan que ver con lo que haces, no pongas veinte por si acaso. Y si de paso etiquetas a alguien relevante en tu sector (sin hacer spam), mejor que mejor.
Y ahora la verdad incómoda: si no vendes, no comes
Lo que mucha gente no entiende es que tener seguidores no significa tener clientes. Puedes tener mil seguidores fieles que compren todo lo que sacas… o cien mil que no te den ni los buenos días.
La diferencia la marca tu capacidad para transformar visitas en confianza, y confianza en ventas. Por eso necesitas una propuesta clara, directa y sin rodeos. La gente está harta de lo mismo. Si tú eres diferente, entonces dilo, pero con garantía. Y demuestra de qué eres capaz.
Eso sí, si ya has entendido que esta red no es solo postureo, si le ves el potencial y no quieres seguir como hasta ahora, jugando a las adivinanzas, es hora de hacer algo serio.
¿Trabajas en tu negocio en Madrid o alrededores? Pues aquí va el mensaje: deja de perder tiempo publicando sin rumbo. Ponte en contacto conmigo y te ayudaré a construir una estrategia de contenido que no solo se vea bonita, sino que funcione como un reloj suizo.
Aquí tienes más detalles para mejorar tu perfil profesional directamente desde la fuente, si eres de los que necesita probar por su cuenta primero.
Eso sí, si vas en serio, ya sabes dónde estoy. Este juego se gana con acción. No con likes.
Así que dime: ¿qué vas a subir hoy que realmente importe?
