Lo que nadie te cuenta sobre cómo enganchar con historias que se sienten reales

Vivimos en una época en la que todo el mundo quiere atención. No hablamos de mirar, hablamos de enganchar de verdad. Porque si no generas una conexión hoy, estarás hundido mañana entre fotos de desayunos con aguacate y mascotas con gafas de sol.

Pero aquí la clave no está en parecer perfecto, sino en contar aquello que de verdad mueve la aguja. En eso que remueve un poquito por dentro. Vamos, que lo importante es transmitir emociones, y si no lo haces, puedes olvidarte del juego.

El secreto no es la cámara ni el filtro: es lo que cuentas

La mayoría de la gente se rompe la cabeza pensando en el ángulo, el encuadre, si se ha peinado bien o si el audio está en estéreo. Pero se olvidan de lo único que de verdad atrapa: una historia bien contada.

Da igual si tienes un móvil viejo o si el vídeo no está editado por Spielberg. Lo que necesitas es que quien vea tu publicación, aunque sea por accidente, no pueda dejar de mirar. Y para eso no hace falta postureo, hace falta intención. Lo demás es puro envoltorio.

¿Quieres un ejemplo de esto en acción? Mira este vídeo que lo explica mejor que mil palabras:

Deja de hacer scroll, ponte a currar lo que importa

Mira: si llevas semanas publicando cosas que no ve ni tu primo y te preguntas por qué, la respuesta es sencilla. No estás aportando nada. Te duele, pero es así.

Y esto no es cuestión de llorar, sino de ponerse las pilas. Pregúntate: ¿qué necesita mi gente? ¿Qué les facilita un poco la vida o les arranca una carcajada? Cuando tengas esa respuesta, deja de subir fotos de tu taza con espuma de leche y empieza a publicar contenido con alma.

Además, te van a venir bien unos consejillos directamente desde el soporte oficial, para que no pierdas tiempo adivinando cómo funciona lo más básico.

Los resultados reales no se consiguen con bots

Sabes que hay gente que compra seguidores, likes y comentarios que parecen escritos por un robot recién salido del desguace. No seas tú uno de ellos. Eso solo infla cifras, pero no sirve para construir nada sólido. Aquí lo que vale es la comunidad real.

¿Y cómo se consigue eso? Escuchando a tu audiencia, respondiendo como si te importara —porque debería— y publicando cosas que de verdad cuenten tu historia: tus errores, tus aciertos, tus rarezas. Ese tú que no sueles enseñar porque crees que no vende. Pero vaya si vende, chaval.

Si buscas cómo mejorar tu presencia en redes, igual te interesa echar un ojo también a lo que explican en esta web para empresas, que no está nada mal para pillar ideas que funcionan.

¿Y ahora qué?

Si estás hasta arriba de subir contenido y no ver resultados, ya va siendo hora de hacer un cambio. No necesitas más vídeos, necesitas mejores razones para que te vean. Y eso es lo que podemos trabajar juntos.

Si vives por aquí cerca y quieres que te eche una mano con tu estrategia, que hablemos cosas serias sobre lo que haces y cómo contar tu verdad sin parecer otro clon más de internet, escríbeme. No te vendo magia, te escucho y trabajamos lo que hace falta para que tu contenido no pase desapercibido.

Porque si no estás para darlo todo, mejor no lo intentes. Pero si vas en serio, dale a contactar. Vamos a poner tu historia en el sitio que se merece.

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