Lo que nadie te cuenta cuando se encienden los focos de las redes

Siempre hay quien dice que tiene la fórmula. Que si le haces caso, ya estás dentro. Que si compras su curso, tu móvil no dará abasto a notificaciones. Y tú, que llevas intentando destacar entre tanto contenido de postureo y bailes ridículos, te desesperas. Porque quieres que te vean, pero también quieres conservar un poco de ti mismo en cada publicación.

Vamos a hablar claro, sin rodeos, como se hacen las cosas bien hechas. Porque si dependes de likes para pagar las facturas, tenemos un problema. Y si quieres que la gente se acuerde de ti más allá del scroll, toca ponerse las pilas.

¿Por qué la mayoría lo hace mal y tú no deberías caer en lo mismo?

Resulta que muchos piensan que esto va de subir fotos bonitas, lanzar una frase inspiradora al aire y esperar aplausos. Nada más lejos. La diferencia entre que te sigan o que pasen de largo está en lo que haces sentir. Contar historias reales, de las que pellizcan el estómago, es el primer paso.

Haz la prueba. Piensa en tu última publicación y respóndete: ¿le hubieras dado tú mismo a «me gusta» si no fuera tuya? Si la respuesta es no, tienes tarea pendiente.

Y no me vengas con excusas de algoritmo, que ya nos conocemos. El algoritmo premia contenido que engancha, que retiene, que convierte una sencilla visita en una conexión. Mira cómo lo hacen en la página oficial de Instagram. No se trata sólo de publicar, se trata de impactar.

Perder el miedo a enseñar la trastienda

Otro problema: el miedo escénico. Mostrar sólo la parte bonita es como invitar a cenar y esconder la cocina. Enseña lo que hay detrás del telón. Esa parte que muchos ocultan es, a menudo, la más interesante.

No hace falta contar tu vida entera, pero sí puedes mostrar el proceso, los errores, los días que todo sale mal. Porque ahí es cuando conectas. Cuando dejas de parecer una foto de stock y te conviertes en alguien de carne y hueso.

Y no olvides adaptarte. Las tendencias audiovisuales mandan. El vídeo ya no es el futuro, es el presente bien plantado. Mira este ejemplo que lo deja bien clarito, para que no haya dudas, y que no hace falta salir de aquí para verlo:

Deja de perseguir seguidores, haz que ellos te encuentren a ti

Cuando haces las cosas con intención, con un mensaje claro y con esa forma tuya de ver el mundo, es más fácil que los demás quieran quedarse a mirar. No necesitas decenas de miles de seguidores para vender, necesitas a la gente adecuada.

Optimiza tu perfil, esa biografía no es para contar tu currículum, es para que sepan si les interesas en cinco segundos. Y usa long tail keywords que describan tu contenido real. Esas pequeñas joyas que posicionan mejor porque hablan directo al público que ya te está buscando sin saberlo.

Además, cuida los enlaces. Si vas a llevarlos fuera, que sea con algo útil, como este blog oficial donde explican cómo usar Reels de forma eficaz. Porque tú no estás para perder el tiempo. Ni ellos tampoco.

Y si ya te has hartado de subir publicaciones que nadie ve, quizás va siendo hora de cambiar la forma en la que te presentas al mundo digital. Recuerda que no hace falta gritar para que te escuchen, basta con tener algo que decir. Con huevos, con alma y con estrategia.

¿Estás en una ciudad con negocios que tienen alma y quieren mostrarse como merecen? Si eres emprendedor o empresa local y quieres dejar de ser invisible en redes, ponte en contacto. Podemos ayudarte a diseñar una presencia que convierta visitas en clientes y seguidores en personas que esperan con ganas tu próxima publicación. No es magia, es saber hacer las cosas bien. Escríbenos y cuéntanos qué necesitas, que ya toca dejar de mendigar atención y empezar a atraerla como es debido.

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