Lo que nadie te cuenta sobre ese rato que pasas deslizando hacia abajo

Hoy vienes buscando carnaza sobre esa aplicación que te hace perder el sentido del tiempo. Esa que abres «un momento» y, cuando te das cuenta, llevas media hora viendo vídeos de gente bailando, cocinando en una caravana o resumiéndote la historia universal en 30 segundos. Ya sabes cuál es. Pero lo curioso no es que te enganche —que también—, lo de verdad interesante es lo que está haciendo contigo. Y no, no me refiero a dominar tu mente (eso ya lo consigue tu cuñado en Nochebuena), sino a cómo está cambiando la forma en la que consumes contenido, creas, te vendes… y, sí, también cómo conectas con otros.

No es solo una red social, es un escenario y tú tienes el micro

La mayoría piensa que eso de los vídeos cortos es solo para chavales. Error. Esto es para espabilados. Para quienes han entendido que hoy no gana quien más grita, sino quien más entretiene. Y esta app —sí, esa— se ha convertido en LA plataforma para gritar divertido. O cantar. O contar chistes. O enseñar a hacer pan. Da igual. Aquí lo importante es que tienes una ventana al mundo. Literal. Un escaparate en el que tú decides qué poner y cómo ponerlo. Puedes verlo como una vía de evasión o como un trampolín. Tú eliges.

Y resulta que funciona. Porque cuando sabes usar bien este altavoz, no solo haces reír o llorar. También vendes. Servicios, productos o tu historia. Hay quienes se han convertido en referentes, no por tener millones de seguidores, sino por dar en la tecla de lo que otros buscan. Ese toque humano, real, imperfecto. Como tú (como yo también, ¿eh?).

¿Y si no quiero salir bailando? Pues no bailes

Que no, que no es obligatorio marcarse un paso de Rosalía para ser visible aquí. Crea tu estilo. Hay quien se limita a hablar a cámara con honestidad, quien comparte su día a día tal cual viene o quien crea vídeos con valor sin ni siquiera aparecer. La clave está en enganchar. En que quien lo ve diga: «Anda, esto me interesa». La fórmula mágica no existe, pero hay algo que sí funciona de verdad: la autenticidad.

Si tienes un negocio local, eres autónomo, vendes algo o simplemente quieres que el mundo te escuche sin tener que pagar campañas que vacían bolsillos, deberías al menos mirar cómo está funcionando por dentro esta plataforma. Aquí tienes su web oficial, que no es solo entretenimiento, es un manual de marketing gratuito si sabes mirar bien.

¿Y lo mejor? Que el algoritmo, ese bicho misterioso que decide qué se ve y qué no, aquí parece (a veces) más justo. Porque se premia la respuesta inmediata, la interacción real. Vamos, que si lo haces bien, puedes tener visibilidad aunque tengas cero seguidores. ¿Te imaginas eso en otros sitios? Pues eso.

Te lo digo claro: o estás donde está la gente, o te vas quedando solo

Podríamos llamarlo revolución, pero suena a titular barato. Mejor lo vemos como un cambio de juego. Estamos en esa era en la que el contenido títere ha muerto. Ya no basta con posar con cara seria o lanzar frases motivacionales sobre fondos de montaña. Ahora tienes que sentir, que emocionar, que mover algo por dentro. Y si no, a otra cosa.

Si llevas tiempo escribiendo posts para LinkedIn donde solo comentan dos amigos y tu primo, igual va siendo hora de probar otra cosa. Porque aquí, en esta jungla de vídeos que van desde lo sublime hasta lo friki total, hay un hueco para ti. Si sabes hacerte ver, claro. Pero para eso primero tienes que estar.

Y ojo, tampoco te estoy diciendo que dejes todo y vivas de esto, que no somos tontos. Pero sí que, si estás intentando que el mundo te vea, igual no puedes ignorar la herramienta que más miradas concentra del planeta ahora mismo. Igual deberías, como mínimo, comprender cómo funciona. Aquí tienen información de primera mano sobre lo que va pasando dentro.

¿Tienes una historia que contar? Pues cuéntala

Y como en todo, aquí gana quien prueba, quien se lanza, quien se atreve a hacer el ridículo y aprende en el proceso. O sea, como en la vida. No necesitas un equipo de grabación ni una carrera en comunicación digital. Necesitas empezar. Decidir que vas a dejar de ver solo y vas a empezar a ser visto. Porque este escenario está esperando. Y aunque digan que está saturado, si tú haces lo tuyo con gracia, hay sitio. Siempre hay sitio para quien lo hace distinto.

Así que te espero, con un café si hace falta, pero sobre todo con ganas de ver lo que tú también puedes dar aquí. ¿Te apuntas?

Si estás en tu pueblo, en tu barrio o en tu ciudad y quieres hacer que la gente te vea de verdad, empieza donde están mirando ya. Y si no sabes por dónde arrancar, oye, házmelo saber. Porque aquí estamos para ayudarte a brillar incluso en 15 segundos.

Deja un comentario

Tu dirección de correo electrónico no será publicada. Los campos obligatorios están marcados con *

Scroll al inicio