No es magia, es estrategia (y tú te la estás perdiendo)

Estás todo el día bajando el dedo en el móvil, viendo vídeos de gente que vive de subir fotitos y hacer reels, y tú sigues pensando que eso no es para ti. Que el algoritmo, que la constancia, que ya es tarde. Ya, claro. ¿Y mientras tanto qué? Otros se están llevando el trozo más grande del pastel, y tú, mirando cómo se lo comen.

La atención no se compra, se atrapa (y tú puedes aprender a hacerlo)

Hay algo que los que triunfan ahí fuera han entendido perfectamente: si no te ven, no existes. Y no hablamos de colgar veinte selfies al día. Hablamos de crear contenido con intención, que enganche, que conecte, que diga «eh, estoy aquí y tengo algo que decir».

Claro que no es fácil. Pero tampoco lo es madrugar cuando no te apetece o aguantar reuniones eternas que no sirven para nada. Subirte al carro digital con cabeza suele ser mucho más rentable, si sabes cómo.

Tu escaparate es un vídeo: aprende a usarlo sin parecer vendedor de crecepelos

Ponte cómodo, porque aquí es donde mucha gente tropieza. Suben vídeos sin ton ni son, llenos de filtros absurdos o frases vacías. Y no. Si quieres que te tomen en serio, toca currárselo como cuando preparas una buena historia. Da igual si vendes tartas, si eres coach o si tienes una tienda de barrio: tu vídeo tiene que contar lo que haces como si tu cliente estuviera delante, pidiéndotelo ya.

Y para muestra, este botón. Mira el vídeo que adjunto aquí abajo. Obsérvalo. No se trata solo de lo visual. Es cómo lo cuenta. Qué transmite. La naturalidad, la mirada directa, el gesto medido. Pura estrategia sin postureo:

¿Has visto el vídeo? Bien. Pues así se hace. Y no, no necesitas miles de seguidores ni bailar delante de la cámara. Solo necesitas tener algo que merezca la pena contar y aprender a hacerlo bien.

Deja de mirar desde la barrera y empieza a jugar el partido

Seguro que más de una vez has buscado cómo crecer en redes sociales y te han salido miles de resultados que, sinceramente, no aportan nada. Todos dicen lo mismo: sigue tendencias, publica a las horas clave, usa hashtags. Truquitos de principiante para principiantes. La verdadera diferencia está en usar esas herramientas como un profesional y adaptar todo lo que haces a lo que a tu gente le interesa.

Así que deja de mirar desde el banquillo y sal al campo. ¿Puedes hacerlo tú solo? Por supuesto. Pero también puedes perder meses aprendiendo lo que otros ya dominan. Instagram para negocios no es una moda, es un canal de ventas como otro cualquiera. Y si no lo entiendes ahora, te quedarás atrás. Palabra.

¿Y ahora qué? Pues ahora empieza lo bueno

Si tienes un proyecto, un negocio o simplemente algo valioso que sabes hacer, hazte visible. La visibilidad ya no se gana saliendo en la tele. Se gana saliendo en la pantalla de quien realmente necesita tu producto o servicio.

Y ahora dime: ¿lo estás haciendo? ¿O prefieres seguir soñando con que un día vendrán a buscarte mientras haces scroll sin rumbo? Ya no vale con esperar. Toca moverse.

Si vives cerca y quieres que trabajemos esto como se debe, escríbeme. Ningún formulario, ningún proceso frío. Me mandas un mensaje, me cuentas tu idea, y nos ponemos manos a la obra. Porque mientras medio mundo se entretiene ensayando bailes para redes, hay otro medio que ya está vendiendo. ¿En qué lado vas a estar tú?

Deja un comentario

Tu dirección de correo electrónico no será publicada. Los campos obligatorios están marcados con *

Scroll al inicio