Quejarse no vende: el scroll no espera a nadie

¿Sabes lo que de verdad tumba tus resultados? Que estás más ocupado lamentándote que haciendo algo con lo que tienes delante. Y no me vengas con cuentos. Porque tienes una de las mejores herramientas para darte a conocer, hacer ruido del bueno y atraer clientes. Sí, estás todo el día viéndolo pasar, pero no terminas de subirte al carro con intención. Me refiero a eso que tú llamas red social de postureo y yo llamo: la mejor pasarela de exposición de los últimos 10 años.

No importa si vendes tartas, asesoramiento fiscal o das clases de yoga. Mucha gente te ignora no porque no valgas, sino porque simplemente no te ven. Y si no te ven, no existes. ¿Tan difícil es de entender?

Deja de gastar tiempo y empieza a usarlo bien

La mayoría sube una foto, escribe lo de siempre –»lunes con energía», «a por todas esta semana»– y se queja porque no recibe «likes». ¿Te has parado a pensar que igual es porque estás haciendo lo mismo que todo el mundo? Y lo estándar no vende. Lo que impacta, lo que despierta algo, lo que entretien… eso sí.

Mira este vídeo directamente desde Instagram que lo deja claro como el agua:

No necesitas una superproducción, ni carísima ni perfecta. Solo necesitas tener algo que decir y decirlo bien. Que remueva. Que alguien lo vea y diga: «Oye, a este le compro el pan aunque no tenga hambre».

Haz scroll con cabeza (y estrategia)

Claro que puedes pasar el rato viendo gatitos y vídeos virales hasta que se te duerma medio cuerpo. Pero si estás en este mundillo para vender, para captar atención o simplemente para vivir de lo tuyo, entonces necesitas cambiar el chip. El scroll puede ser el mejor estudio de mercado gratis que existe.

Observa lo que engancha. Mira qué tipo de contenido mueve comentarios, qué tono utiliza la gente cuando tiene éxito. Aprende de los que lo están haciendo mejor que tú. Y no por copiar, sino para entender dónde está la emoción que conecta.

Un truco: el humor, la honestidad brutal y las historias personales con gancho casi siempre funcionan. Ya te digo yo que el “Buenos días, tribu” no engancha a nadie.

Mejor ser tú mismo con poder que un clon sin alma

La gente comienza a seguir cuentas porque les interesa el contenido, el punto de vista, la forma de decir las cosas. Y eso solo se logra con presencia. Si hablas igual que el 90%, obtendrás los mismos resultados mediocres. En cambio, si le pones tus entrañas, tu contexto, tus historias, entonces sí estás construyendo algo con cimientos.

Si no sabes por dónde empezar, hay empresas que ofrecen información oficial para sacarle partido a tu perfil, y no es humo. Es preparación real para que no des palos de ciego. También puedes formarte con profesionales que saben lo que hacen, no con el primo del cuñado.

Y si crees que es demasiado tarde, que el algoritmo está en tu contra o que necesitas diez mil seguidores para monetizar, te equivocas. Las mejores cuentas que generan ventas no siempre tienen números escandalosos, pero sí tienen algo: su comunidad las escucha, se fía y compra.

¿Estás en Toledo, Madrid, Barcelona o un pueblo de veinte mil?

Da igual. Si estás harto de ser invisible, si sabes que tienes algo valioso pero no logras que te compren ni las gracias, deja de poner excusas. Los que marcan la diferencia son los que hacen cosas diferentes. Si necesitas ayuda para optimizar tu perfil, entender cómo organizar tu contenido o simplemente quieres que tus publicaciones empiecen a valer de algo, contáctame.

Trabajo con negocios locales como el tuyo todos los días. No te prometo miles de seguidores en una semana (eso es mentira), pero sí te aseguro estrategia, movimiento y coherencia. Y oye, eso vende mucho más que las frases de taza de café.

¿Hablamos?

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